El episodio no llegará de una sola vez. Uruguay atravesará entre este jueves 6 y el viernes 7 de agosto dos fases diferentes de tiempo severo: una línea de tormentas avanzará rápidamente sobre el territorio y, detrás de ella, la formación de un ciclón extratropical mantendrá vientos fuertes durante varias horas.
MetSul Meteorología advirtió que el sistema se desarrollará por el fuerte contraste entre el aire más cálido ubicado sobre el sur de Brasil y una masa de aire frío que avanza desde Argentina. Esa diferencia térmica favorecerá la rápida profundización de una zona de baja presión sobre Uruguay, antes de su desplazamiento hacia el océano Atlántico.
El Instituto Uruguayo de Meteorología también informó que el ingreso de un frente frío desde el litoral oeste provocará tormentas muy fuertes y puntualmente severas. Los fenómenos afectarán inicialmente al oeste, centro y norte del país, aunque luego se extenderán al resto del territorio.
Una línea de tormentas cruzará Uruguay
La primera fase será la más breve, pero también la más imprevisible.
Una línea de inestabilidad se organizará entre Argentina y Uruguay y avanzará con rapidez sobre el país. A su paso podrá generar lluvias intensas en períodos cortos, abundante actividad eléctrica, caída de granizo y ráfagas de viento capaces de provocar daños localizados.
Según el análisis de MetSul, los departamentos inicialmente más expuestos a tormentas fuertes o severas son Paysandú, Salto, Artigas, Tacuarembó, Rivera, Durazno, Florida, Cerro Largo, Treinta y Tres y Rocha. La empresa meteorológica brasileña considera que en algunas zonas pueden producirse vendavales localmente destructivos, con ráfagas de entre 100 y 130 kilómetros por hora e incluso registros superiores de manera puntual.
Esos valores corresponden a una proyección de MetSul y no deben confundirse con las advertencias oficiales emitidas por Inumet, que deben ser tomadas como referencia dentro del territorio uruguayo.
Inumet prevé que los acumulados más significativos de lluvia se ubiquen entre 60 y 80 milímetros, aunque esas cantidades podrían ser superadas puntualmente. El organismo también advierte por la posibilidad de granizo e intensa actividad eléctrica en las áreas afectadas por tormentas.
La distribución de los fenómenos no será uniforme. Una misma región puede atravesar períodos de relativa calma y recibir después una tormenta intensa en pocos minutos. Las ráfagas más fuertes también pueden concentrarse en franjas reducidas, sin afectar con igual intensidad a todas las localidades de un departamento.
El viento más peligroso puede durar pocos minutos
Durante el paso de la línea de tormentas podrán producirse vendavales intensos y de corta duración.
Se trata de ráfagas asociadas directamente a las células de tormenta y no todavía al campo de viento general del ciclón. Son fenómenos capaces de derribar árboles, desprender ramas, desplazar objetos y afectar tendidos eléctricos en un área limitada.
MetSul señala que la fuerte variación del viento con la altura crea condiciones favorables para tormentas organizadas. Su análisis no descarta supercélulas ni fenómenos localizados como microrráfagas y tornados, aunque eso no significa que necesariamente vayan a producirse ni que puedan determinarse con anticipación sus lugares de ocurrencia.
Las microrráfagas son descensos violentos de aire desde una tormenta que, al alcanzar la superficie, se expanden horizontalmente. Pueden generar daños concentrados y ráfagas muy superiores a las registradas en zonas cercanas.
La posibilidad de estos fenómenos forma parte del análisis de MetSul. El comunicado especial de Inumet, por su parte, advierte oficialmente sobre tormentas muy fuertes, granizo, actividad eléctrica y posteriores vientos fuertes.
El ciclón abrirá una segunda etapa
Una vez que la línea de tormentas abandone el territorio, el episodio no habrá terminado.
Desde la tarde de este jueves se espera que la baja presión se profundice sobre la región costera del este y forme un ciclón extratropical. Su circulación provocará una segunda fase de viento, diferente de los vendavales breves asociados a las tormentas.
En este caso, las ráfagas podrán mantenerse durante varias horas y afectar superficies más amplias.
Inumet prevé para el sur del río Negro, principalmente sobre la zona costera, vientos persistentes de entre 40 y 70 kilómetros por hora, con rachas de 70 a 100 kilómetros por hora y valores ocasionalmente superiores. También se espera un incremento significativo del oleaje.
El área comprende la franja sur del país, incluido el departamento de Colonia, aunque las mayores intensidades estarán asociadas a la evolución concreta del ciclón y a su ubicación sobre el Atlántico.
Según MetSul, los vientos ciclónicos más fuertes se concentrarán entre el final del jueves y la mañana del viernes sobre Montevideo, Canelones, Maldonado y Rocha. La consultora identifica a Maldonado y Rocha como los departamentos con mayor exposición a esta segunda fase, con ráfagas estimadas entre 80 y 100 kilómetros por hora y registros puntuales que podrían situarse entre 100 y 120 kilómetros por hora.
Dos vientos dentro del mismo episodio
La diferencia entre ambas fases resulta importante para comprender el riesgo.
El primer viento llegará dentro de las tormentas. Puede ser más repentino, localizado y violento. Una ciudad puede registrar una ráfaga intensa durante pocos minutos y experimentar después una disminución rápida.
El segundo será el viento del ciclón ya formado. Podrá resultar menos abrupto en algunos lugares, pero tendrá mayor duración y alcanzará una extensión territorial más amplia.
Por esa razón, una mejora después del paso de las tormentas no debe interpretarse automáticamente como el final del evento. El cielo puede comenzar a abrirse mientras el viento aumenta debido a la circulación ciclónica.
El alejamiento gradual del sistema permitirá que las condiciones comiencen a mejorar durante el viernes. La disminución del viento dependerá de la velocidad con la que el ciclón se desplace hacia el Atlántico.
Lluvia intensa sin permanencia prolongada
La línea de tormentas también puede dejar grandes cantidades de agua en poco tiempo.
MetSul advierte sobre la posibilidad de anegamientos urbanos, especialmente donde la intensidad de la lluvia supere temporalmente la capacidad de drenaje. Sin embargo, el rápido desplazamiento del sistema reduciría la posibilidad de precipitaciones intensas y continuas durante muchas horas.
Esto no elimina los riesgos sobre calles, caminos, pasos bajos ni zonas con dificultades de escurrimiento. La concentración de agua en períodos breves puede reducir la visibilidad y modificar las condiciones de circulación en pocos minutos.
El episodio exige mantener la atención durante toda la jornada. Primero por las tormentas severas que avanzarán sobre Uruguay y después por el campo de viento del ciclón, que se hará sentir principalmente en el sur y el este.
Las advertencias, horarios y departamentos afectados pueden modificarse conforme evolucione el sistema. La información oficial de Inumet será la referencia para seguir los cambios y determinar el nivel de riesgo en cada zona del país.


























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