La directora departamental de Salud de Colonia, Silvia Berardo, brindó detalles sobre la investigación en curso tras los casos de erupciones cutáneas registrados en bañistas de playas del Río Uruguay. En la entrevista, explicó cómo se activaron los protocolos sanitarios, qué se sabe hasta el momento sobre el origen de las reacciones, el estado de los estudios ambientales y las recomendaciones vigentes para la población, en un contexto que involucra a varias instituciones del Estado.
—¿Cómo se desarrolló inicialmente esta situación en el departamento de Colonia?
—Cuando comenzaron a registrarse los primeros casos de erupciones cutáneas, tomamos conocimiento incluso antes que en otros departamentos. Al principio llegaron reportes de particulares y, posteriormente, confirmaciones de prestadores de salud de Carmelo y Nueva Palmira. En ese momento no era posible emitir una alerta pública, porque no teníamos certeza sobre cuál era el factor común que estaba provocando esas reacciones.
—¿Qué medidas se adoptaron en esa primera etapa?
—De forma inmediata convoqué al Departamento de Higiene de la Intendencia y establecimos comunicación directa con Epidemiología del Ministerio de Salud Pública y con la DIGECOOR, que a su vez se contactó con el Ministerio de Ambiente. Se activó todo el circuito institucional necesario, pero con la precaución de no generar alarma hasta contar con información más clara.
—¿Cuántos casos se registraron finalmente en Colonia?
—En el departamento de Colonia se reportaron 42 casos. La mayoría se concentró entre el 31 de diciembre y el 3 de enero, con un pico el 2 de enero. Posteriormente se notificaron algunos casos más, que en realidad habían comenzado con síntomas antes de esa fecha y consultaron de forma tardía.
—¿En qué localidades se dieron esos episodios?
—Principalmente en Carmelo y Nueva Palmira. También hubo dos reportes aislados, uno en Santa Ana y otro en Blancarena, con características similares. En todos los casos el factor común fue el baño en la costa del río dentro de las 24 horas previas a la aparición de los síntomas.
—¿Cuál fue el diagnóstico clínico de los pacientes?
—Se trató de erupciones cutáneas muy pruriginosas, es decir, con mucha picazón. Afectaron tanto a niños como a adultos, incluso a varios integrantes de un mismo núcleo familiar. No se registraron fiebre, síntomas respiratorios ni digestivos. La afectación se concentró en el tronco y las extremidades y evolucionó favorablemente con tratamiento.
—¿Qué revelaron los primeros estudios sobre el agua del río?
—La Intendencia realizó análisis iniciales y el Ministerio de Ambiente los está profundizando a través de DINACEA. Hasta ahora no se detectaron cianobacterias, toxinas asociadas ni microorganismos de relevancia sanitaria. Sí se encontraron algunos elementos que están siendo estudiados con técnicas más complejas, como la búsqueda de metales, cuyos resultados llevan más tiempo.
—¿Puede influir que las muestras se hayan tomado después del pico de casos?
—Es posible. Los episodios coincidieron con días de temperaturas muy elevadas y con una temperatura del agua superior a la habitual. Luego hubo cambios importantes en la dinámica del río, incluso una sudestada, por lo que las condiciones del agua al momento de los muestreos ya no eran exactamente las mismas.
—¿Por qué se apuntó principalmente al agua como factor desencadenante?
—Porque en todos los casos hubo inmersión en el río. No se trató de personas que solo estuvieron en la arena. Si bien la arena o el sol pueden generar otros tipos de lesiones, la característica de estas erupciones y el antecedente inmediato del baño llevaron a vincular los casos con el agua.
—¿Se han registrado nuevos casos en los últimos días?
—No, y eso es un dato positivo. De todos modos, mantenemos el sistema de alerta activo. Los prestadores de salud de todo el departamento, incluido el este de Colonia, están informados para reportar de inmediato cualquier nuevo episodio.
—¿Es seguro bañarse actualmente en las playas del departamento?
—La habilitación de playas y el control de la calidad del agua corresponde a la Intendencia de Colonia, y los análisis realizados indican que las aguas están en condiciones de uso recreativo. Desde el Ministerio de Salud Pública recomendamos estar atentos a cualquier síntoma. En personas con piel sensible o antecedentes alérgicos, sugerimos enjuagarse con agua corriente al salir del río y consultar al prestador de salud ante la mínima reacción.
—¿Cuándo se espera contar con conclusiones definitivas?
—Aún no hay una fecha precisa. Algunos estudios requieren más tiempo y posiblemente nuevas muestras. Hoy no podemos afirmar con certeza cuál fue la causa. La investigación continúa.
—¿Este episodio puede marcar un cambio en los controles futuros del río Uruguay?
—Entendemos que sí. Esto fue una señal de alerta que abrió una discusión más amplia sobre la calidad del agua para uso recreativo. Es un trabajo interinstitucional en el que el Ministerio de Ambiente, la Intendencia y el Ministerio de Salud Pública vamos a seguir involucrados. La búsqueda de respuestas no se va a detener.

























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