El presidente Yamandú Orsi presentó este miércoles 14 de octubre un acuerdo para desarrollar un parque tecnológico de centros de datos y generación de energía fotovoltaica, con una inversión estimada de 5.700 millones de dólares.
El proyecto comprende instalaciones en Canelones, San José y Florida, con una capacidad prevista de 500 megavatios para centros de datos y 350 megavatios de generación solar en su primera etapa. Los centros de datos son instalaciones que concentran servidores y equipos informáticos destinados al procesamiento y almacenamiento de grandes volúmenes de información. Su expansión está asociada, entre otros factores, al crecimiento de la inteligencia artificial.
Durante la presentación en Torre Ejecutiva, Orsi sostuvo que el acuerdo es resultado de un proceso de acumulación nacional y destacó las condiciones desarrolladas por Uruguay para recibir inversiones de esta magnitud. El mandatario expresó que el crecimiento debe extenderse al interior del país y convertirse en desarrollo, actividad económica local y oportunidades de empleo.
La iniciativa se desarrollaría bajo régimen de zona franca. Según las proyecciones difundidas, la primera etapa comenzaría a operar en 2029 y generaría alrededor de 3.100 puestos de trabajo durante la construcción. Una vez completado el proyecto, se prevén aproximadamente 1.500 empleos permanentes. Estas cifras corresponden a estimaciones del proyecto y no a puestos de trabajo ya creados.
Una empresa con antecedentes en Uruguay desde 2017
Aunque el nuevo acuerdo representa un cambio considerable en la escala de sus inversiones, Solaria no es una empresa desconocida para el sector energético uruguayo.
Fundada en España en 2002 y cotizada en la Bolsa de Madrid, la compañía desarrolla y explota instalaciones de generación solar fotovoltaica. En septiembre de 2017 comunicó oficialmente que había completado la conexión de su segunda planta solar en Uruguay, alcanzando una capacidad instalada conjunta de 19 megavatios.
Las dos instalaciones son Natelu S.A., próxima a Mercedes, en el departamento de Soriano, y Yarnel S.A., situada a unos tres kilómetros al noreste de Young, en el departamento de Río Negro.
Cada una cuenta con una potencia instalada de 9,5 megavatios. Según documentación de S&P Global, ambas comenzaron sus operaciones en junio de 2017 y cuentan con contratos de compraventa de energía eléctrica con UTE por 30 años.
En el caso de Natelu, la compañía informó que la financiación para su construcción alcanzó los 12,2 millones de dólares, con participación de organismos vinculados al Banco Interamericano de Desarrollo y del Fondo Climático Canadiense para el Sector Privado de las Américas.
La presencia en Soriano y Río Negro constituye un antecedente relevante: Solaria ya había establecido relaciones comerciales con el sistema eléctrico nacional y desarrollado infraestructura energética en el interior del país, casi una década antes del nuevo acuerdo.
El crecimiento internacional de Solaria
La empresa española ha experimentado una expansión durante los últimos años, tanto en generación de electricidad como en infraestructura destinada a centros de datos.
En 2025 registró ingresos totales de 303,4 millones de euros y un beneficio neto de 137,4 millones de euros, este último un 55% superior al ejercicio anterior. La compañía informó inversiones por 400 millones de euros y una capacidad operativa de 3,1 gigavatios al cierre de ese año.
Los resultados más recientes, correspondientes al primer semestre de 2026, muestran un beneficio neto de 124,9 millones de euros, con un crecimiento interanual del 52%. Las ventas de su negocio de infraestructura para centros de datos alcanzaron los 99,6 millones de euros, multiplicándose por 4,5 respecto al mismo período del año anterior.
Esta evolución ayuda a comprender el nuevo proyecto uruguayo. Solaria ha comenzado a combinar su experiencia en energía solar con el desarrollo de infraestructura eléctrica para grandes instalaciones tecnológicas.
La dimensión del proyecto y los interrogantes pendientes
El acuerdo anunciado por Orsi supone un salto respecto de las inversiones anteriores de Solaria en Uruguay. La nueva iniciativa combina instalaciones de procesamiento de datos, generación renovable y una demanda eléctrica de magnitud considerable.
Su ejecución requerirá precisar cronogramas, autorizaciones ambientales, conexiones a la red, necesidades de infraestructura y mecanismos de financiación. También será necesario conocer la ubicación exacta de los establecimientos y las condiciones de funcionamiento bajo el régimen de zona franca.
El Gobierno presenta la inversión como la mayor anunciada en la historia del país y la vincula con su estrategia de descentralización productiva. Sin embargo, el monto de 5.700 millones de dólares corresponde al proyecto previsto y no a capital ya ejecutado.
Los antecedentes de Natelu en Mercedes y Yarnel en Young permiten situar a Solaria dentro de la trayectoria de inversiones energéticas que Uruguay recibió durante la transformación de su matriz eléctrica. El acuerdo de octubre de 2026 abre ahora una etapa diferente: la utilización de esa experiencia energética para desarrollar infraestructura vinculada a la economía digital.

























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