El Gobierno nacional prepara un régimen excepcional para que intendencias y municipios puedan utilizar con mayor rapidez y flexibilidad recursos ya disponibles ante los posibles efectos del fenómeno El Niño 2026-2027. El paquete alcanza a los 18 gobiernos departamentales del interior y a los 136 municipios, y pone el foco en la prevención antes de que se produzcan eventuales daños.
El documento elaborado por la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) parte de la alerta institucional declarada el 12 de agosto por la Junta Nacional de Emergencias y Reducción de Riesgos. Según las proyecciones citadas, existe una alta probabilidad de fortalecimiento de El Niño y la posibilidad de que alcance una intensidad fuerte o muy fuerte entre octubre y diciembre.
Las previsiones indican lluvias superiores a lo normal, principalmente al norte del río Negro y en las cuencas del río Uruguay y sus afluentes. Noviembre y diciembre de 2026, junto con abril de 2027, aparecen como períodos de especial atención.
Más margen para las intendencias
Uno de los cambios centrales afecta al Fondo de Desarrollo del Interior (FDI). Las intendencias podrán destinar hasta el 100% de la asignación disponible a proyectos de mantenimiento relacionados con prevención, preparación, respuesta o rehabilitación.
Esto permitirá reforzar trabajos en caminería rural, drenajes, cunetas y alcantarillas, además de contratar servicios para limpieza de cursos de agua, desagües y otras intervenciones vinculadas a la contingencia.
También se habilitará el acopio preventivo de materiales sin exigir que cada compra esté previamente asociada a una obra determinada. Para proyectos simples se prevé, además, un procedimiento abreviado, con formularios simplificados, evaluación técnica más rápida y posibilidad de comenzar trabajos anticipadamente.
Flexibilidad sin recursos adicionales
El alcance financiero de la decisión tiene un punto relevante: no se crea una partida extraordinaria ni se modifica la distribución de recursos entre departamentos. Cada intendencia utilizará su asignación del FDI. La modificación está en las condiciones y los tiempos para disponer de ese dinero.
Para los municipios, el Fondo de Incentivo a la Gestión Municipal permitirá reorientar recursos todavía no ejecutados. A la instancia ordinaria de reformulación prevista para octubre se agregará otra en noviembre.
El esquema mantiene controles de OPP, certificaciones y mecanismos de trazabilidad de los materiales adquiridos.
El planteo supone, en definitiva, trasladar parte de la respuesta pública desde la reparación hacia la anticipación. Con un fenómeno meteorológico advertido con meses de margen, el objetivo oficial es reducir los tiempos administrativos para que intendencias y municipios preparen infraestructura e insumos antes de los períodos identificados como de mayor riesgo.



























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