Una versión colorida y juvenil de «West Side Story» llega en abril a Uruguay

Integrantes del elenco de la obra juvenil West Side Story bailan durante una conferencia de prensa hoy, en Montevideo (Uruguay). EFE/ Raúl Martínez

El inolvidable musical «West Side Story» se traslada de las calles de Nueva York, donde fue concebido, a Montevideo, donde la institución que reúne a los elencos artísticos nacionales de Uruguay, el Sodre, hará una puesta en escena colorida que contará con jóvenes talentos de su escuela.

Así lo destacó este miércoles en una conferencia de prensa sobre la producción, que se estrenará el 4 de abril en el Auditorio Nacional del Sodre, su presidente, Martín Inthamoussú, quien espera que el musical de Arthur Laurents y Leonard Bernstein sea el primero en una cadena hacia producciones «100 % nacionales» del género en el país.

El presidente del Sodre recalcó que el estreno de «West Side Story», que estaba previsto para 2020 y se pospuso por la pandemia, es «el primer paso» pero la apuesta será a que haya «una producción de musicales anual» y aseguró que desde un inicio se pensó en que estuviera protagonizada por los elencos juveniles.

En tanto la obra reunirá a más de 70 músicos y artistas de la Orquesta Juvenil y las Escuelas de Formación Artística del Sodre, según expresó a Efe el director escénico de la obra, Rodrigo Garmendia, esta presencia de jóvenes talentos supone «un condimento muy especial» para la pieza.

Garmendia, quien resaltó durante la conferencia que el hecho de que haya en escena tanto bailarines incursionando en el canto como cantantes haciéndolo en el baile llevó a que todos «se potencien» y trabajen en sinergia, señaló que el show será «un sueño» con un vestuario «hermoso» y un despliegue colorido.

«Ha sido un desafío espectacular. Estamos logrando un espectáculo súper redondo, compacto, con tremenda fuerza; estamos muy contentos con el resultado y los invitamos a todos a que vengan a disfrutarlo», resumió.

Por su parte, el director de la Orquesta Juvenil del Sodre, Ariel Britos, aseguró que la obra, una suerte de «Romeo y Julieta» con romance trágico y enfrentamiento de bandas entre puertorriqueños y estadounidenses en el Upper West Side del Nueva York de mediados de los 50, presenta «una paleta amplia» de sonidos.

«Es una obra realmente compleja, que combina una serie de ritmos, de texturas, de colores muy amplio y eso ha hecho que la orquesta tenga que trabajar muy parcialmente en un principio para montar número por número, para entender el estilo (…) y después ir uniendo poco a poco eso hasta tener lista toda la parte instrumental», explicó.

En tanto Inthamoussú bromeó con que la puesta solo comparte «la historia» con el filme de Steven Spielberg nominado a los Óscar de este domingo, Britos expresó sentir una «alegría tremenda» por que la obra sea disfrutada por el público; aspecto en el que abundó también Garmendia.

«Es un musical que todo el mundo conoce, lo vio, lo escuchó o sabe de qué se trata. Por lo tanto, tenemos muchísimas expectativas en que se agoten las cuatro funciones», concluyó el director escénico.

EFE

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