Admiración y gratitud en el homenaje del Parlamento a Enrique Iglesias

En la imagen, el excanciller y exsecretario general iberoamericano Enrique Iglesias. EFE/Raúl Martínez/Archivo

Aplausos al unísono, admiración por una trayectoria intachable que no supo de banderas políticas y gratitud de todos los partidos formaron parte este miércoles del homenaje del Parlamento  al excanciller y exsecretario general iberoamericano Enrique Iglesias.

En una emotiva jornada en la que estuvieron presente los expresidentes Julio María Sanguinetti (1985-1990 y 1995-2000) -de quien fue ministro de Exteriores entre 1985 y 1988- y Luis Alberto Lacalle Herrera (1990-1995), la Asamblea General destacó la figura de Iglesias que, días después de cumplir 90 años, presenció el acto desde uno de los balcones de la sala.

«Es un homenaje al mejor Uruguay, al país de puertas abiertas que recibió al inmigrante y lo acogió como hijo igual que sus hijos», sostuvo el senador del Partido Nacional Sergio Botana, en alusión a los orígenes del economista, nacido en Asturias (norte de España) en 1931, pero radicado en Montevideo desde niño.

Según el senador, Iglesias ha sido «el mejor uruguayo e iberoamericano» y destacó parte de su trayectoria con hitos como encabezar la Comisión de Inversiones y Desarrollo Económico (CIDE) de Uruguay con solo 28 años, ser el primer presidente del Banco Central del Uruguay en 1967, ser secretario general de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) o presidir el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

En tanto, el diputado por el Partido Colorado  Ope Pasquet describió a Iglesias como una «gran persona» que ha sido, tanto para amigos como extraños, «un buen samaritano».

Asimismo, destacó que cuando el país lo necesitó, en pleno retorno a la democracia tras la dictadura cívico-militar (1973-1985), se hizo cargo de la Cancillería con el objetivo de «reposicionar a Uruguay» en el plano internacional.

El senador de Cabildo Abierto  Guido Manini Ríos reflexionó que Iglesias tiene «todas las características que debe tener un gran estadista», como su formación intelectual, su capacidad de diálogo y mirar hacia el futuro y lo consideró uno de los «mayores embajadores» que ha tenido Iberoamérica.

Por su parte, el senador del Frente Amplio  Mario Bergara subrayó la identificación con el país que le hace sentirse «un uruguayo nacido en Asturias» y afirmó que, en cada momento importante de la historia económica reciente de Uruguay, aparece el nombre de Iglesias.

«En la actualidad sigue teniendo desvelos que transforma en desafíos (…). Sigue siendo un visionario y está actuando de forma previsora porque, con sus jóvenes y joviales 90 años, sabe que en algún momento va a llegar a esa etapa de su vida», dijo de manera jocosa.

EFE

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