Nace en Carmelo un movimiento contracultural y alternativo que aplica la técnica del stencil en lo urbano

 

Algunos solo vieron la figura de Hugo Buenahora bajo el pie de una cruz en doble avenida. Pocos sospechaban que detrás de esa idea hay un movimiento alternativo de comunicación que comenzará a poblar la ciudad de personalidades carmelitanas que se destacaron pero nunca han sido reconocidas por el establishment local.

El stencil es un movimiento cultural contestatario que propone la comunicación alternativa y la contracultura. Son manifestaciones surgidas en escenarios de resistencia cultural. Por eso el grupo trabaja en el más absoluto anonimato.  «Nos pusimos en contacto con ustedes porque fueron los que más interesados se mostraron por la cultura del stencil y no se detuvieron tanto en la figura de Hugo Buenahora que fue nuestra primera producción de otras que vendrán,» dice «Mario», un nombre que creamos para proteger su identidad.

En el stencil hay manifestaciones que  son una respuesta que intenta impulsar otras formas de transmitir conocimiento e información de manera diferente «el colocar en la base de la cruz a Hugo no fue una casualidad. Es un lugar que no tiene identificación, no hay una placa ni una señalización que indique para que está allí la cruz, ese stencil intenta transmitir algo, por eso muchas veces hay gente que le divierte y otras que se pueden molestar.»

El stencil plantea que la cultura en las actuales sociedades capitalistas tiene una doble función, por un lado, es instrumento de difusión masiva de valores que afianzan las desigualdades entre las gentes y los pueblos; y por el otro se convierte en simple mercancía susceptible intercambiada como cualquier articulo lo cual implica que esté sujeta a estar manejada por relaciones económicas, perdiendo su autonomía y con ello su capacidad creadora. Frente a ello surgen propuestas en “contra” de aquella especulación de la cultura, las cuales hacen critica a ello desde diferentes formas de comunicar y expresar la deshumanización que produce la cada vez más creciente economización de todas las esferas de la vida humana, producto del sistema actual.

«El trabajo con el stencil lo hacemos con placas de rayos X, conformamos un modelo gráfico que sea de impacto, que diga algo, una mirada rápida y estéticamente llamativa», nos dice Mario.

“Se desarrolla en un escenario público como la calle, a diferencia del museo o la galería. Es artístico porque en su realización se aplica el diseño y el dibujo como forma de expresión y es propagandístico porque su finalidad es divulgar, comunicar, anunciar y denunciar” explica Mario.  También comenta «que además de ser una herramienta estética de divulgación, es para ellos una forma de expresión política.»

«Al ser puesto un stencil en la calle genera expectativa y conocimiento sobre determinada realidad, ésto contribuye a que la gente conozca o por lo menos tenga alguna inquietud sobre lo que aparece expresado en la calle”, explica el artista.

«En las próximas semanas iremos poblando de figuras carmelitanas que hicieron cosas por la ciudad y fueron olvidadas por la cultura oficial. Vamos a ser atrevidos, pondremos en evidencia a esos silencios que existen en todas las ciudades y la nuestra no escapa a ellos.» Le preguntamos quiénes van aparecer y nos responde «es top secret», son varios, van a impactar porque es un homenaje a gente valiosa.

Dame solo un nombre le pido y me dice «hay un poeta que fue importante, artistas totalmente olvidados, se trata de eso del olvido oficial, ninguna calle los nombra, ninguna plazoleta, gentes sin placas ni recuerdos, sin honores, vamos a mostrarlos, homenajearlos y que la cultura oficial se empache de ellos.»

Stencil en memoria de Hugo Buenahora.
Salir de la versión móvil