En Carmelo hay casas que se ofrecen para alquilar o vender, otras que se utilizan solamente durante determinadas épocas del año y algunas que permanecen vacantes o no reúnen condiciones para ser habitadas. Al mismo tiempo, existen familias que necesitan acceder a una vivienda adecuada y hogares que deben destinar parte de sus ingresos al alquiler.
Son realidades que conviven en una misma ciudad, aunque no necesariamente están relacionadas de manera directa.
Un procesamiento realizado por Carmelo Portal sobre los registros originales del Censo 2023 del Instituto Nacional de Estadística (INE) identificó 8.341 viviendas particulares en la localidad. De ellas, 1.004 estaban clasificadas como desocupadas, equivalentes al 12% del total.
Esto significa que, al momento del relevamiento, aproximadamente una de cada ocho viviendas particulares estaba desocupada. Sin embargo, no todas estaban disponibles para quienes buscaban dónde vivir.
El Censo registró 314 viviendas para alquilar o vender, 251 de uso temporal u ocasional y 109 en construcción o reparación. Otras 122 fueron consideradas vacantes, mientras que 140 tenían una condición de desocupación no determinada. Finalmente, 68 estaban clasificadas como ruinosas, destruidas, inhabitables o tapiadas.
La diferencia es importante. Una casa utilizada para descanso familiar no forma parte necesariamente de la oferta de alquiler permanente. Tampoco puede considerarse inmediatamente disponible una construcción inhabitable. Incluso entre las propiedades ofrecidas para alquilar o vender existen condiciones económicas que pueden limitar el acceso.
El precio de encontrar una vivienda
La segunda dimensión de esta investigación aparece en el mercado inmobiliario.
Un relevamiento de avisos publicados por Cambio Uruguay, consultado en octubre de 2026, registraba una mediana de aproximadamente 17.000 pesos mensuales para casas ofrecidas en alquiler en Carmelo.
La referencia surge de 39 anuncios, una muestra reducida que no representa necesariamente la totalidad del mercado inmobiliario local. Son precios solicitados por los propietarios o intermediarios, no importes de contratos efectivamente celebrados.
Por lo tanto, el dato permite observar una parte de la oferta publicada, pero no establecer cuánto cuesta, en promedio, alquilar una vivienda en toda la ciudad.
La diferencia entre una vivienda existente y una vivienda accesible comienza precisamente allí: en la relación entre el precio, los ingresos familiares, las garantías exigidas, la ubicación y las condiciones de la propiedad.
El INE también publica estadísticas sobre alquileres efectivamente contratados. Sin embargo, los contratos vigentes pueden tener varios años de antigüedad y sus importes no necesariamente reflejan los precios que encuentra una persona cuando sale a buscar vivienda.
Así, la cantidad de propiedades existentes no alcanza para determinar si hay una oferta adecuada para los hogares que necesitan alquilar.
Familias que necesitaron una respuesta habitacional
La existencia de necesidades habitacionales en Carmelo también está documentada por las políticas públicas.
En diciembre de 2025, el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial y la Intendencia de Colonia entregaron 17 viviendas a familias del barrio Aparicio Saravia.
Según informó el Ministerio, las familias residían anteriormente en condiciones de precariedad, en terrenos inundables, con problemas ambientales derivados de suelos contaminados o en situaciones de hacinamiento.
La intervención muestra que el problema habitacional no se reduce a contar cuántas casas existen. También comprende la seguridad del terreno, las condiciones edilicias y la posibilidad de vivir en un lugar adecuado.
La información oficial difundida entonces señalaba que continuaban existiendo hogares pendientes de regularización en ese barrio.
La entrega de viviendas constituye una respuesta concreta, pero no permite establecer por sí sola cuántas familias necesitan actualmente una solución habitacional en el conjunto de Carmelo.
Una ciudad con distintas realidades residenciales
El procesamiento de los datos censales también encontró diferencias territoriales. Mientras el promedio de viviendas particulares desocupadas en Carmelo era del 12%, en algunos sectores superaba el 20% y en otros se situaba por debajo del 5%.
Las diferencias están comprobadas estadísticamente, aunque todavía resta identificar con precisión las calles y los barrios comprendidos en cada sector censal.
No se puede afirmar que las zonas con más viviendas desocupadas sean las que presentan mayores necesidades habitacionales. Para establecer esa relación sería necesario cruzar información sobre ingresos, características de los hogares, estado de los inmuebles y acceso a servicios.
Tampoco puede darse por sentado que una vivienda vacante pueda destinarse al alquiler o que su propietario tenga intención de ofrecerla.
Los datos plantean, sin embargo, una cuestión de interés para la planificación de Carmelo: conocer no solamente cuántas viviendas existen, sino cómo se utilizan y cuáles son las posibilidades reales de acceder a ellas.
El Censo ofrece una fotografía tomada en 2023. Los anuncios inmobiliarios muestran una parte de los precios solicitados en 2026. Y las intervenciones públicas dan cuenta de situaciones habitacionales que requieren respuestas específicas.
Son informaciones de momentos y alcances diferentes, pero que permiten formular una pregunta que merece seguimiento: ¿la oferta de viviendas de Carmelo responde a las posibilidades económicas y las necesidades de quienes buscan establecer su hogar en la ciudad?
Por ahora, no existe en esta investigación información suficiente para responderla de manera concluyente.
Lo comprobado es que Carmelo registraba más de mil viviendas particulares desocupadas, que esas propiedades presentaban condiciones diferentes y que, al mismo tiempo, las instituciones públicas han debido intervenir para resolver situaciones de precariedad habitacional.
Entre tener una vivienda construida y poder vivir en ella existe una distancia que no se mide solamente contando casas.
Fuentes: procesamiento propio de Carmelo Portal sobre la base de viviendas del Censo 2023 del Instituto Nacional de Estadística; relevamiento de avisos de Cambio Uruguay consultado en octubre de 2026; información del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial publicada en diciembre de 2025.
