Tigre-Carmelo: un comité creado para unir dos orillas que lleva casi 14 años sin volver a reunirse

El Comité de Integración Tigre-Carmelo fue creado para atender una agenda concreta entre dos comunidades vinculadas por el río, la navegación, el turismo y la actividad portuaria. Sin embargo, desde su primera reunión formal, realizada en Carmelo y cerrada con acta final el 22 de junio de 2012, no hay constancia oficial de que el organismo haya vuelto a sesionar.

El comité había sido constituido el 12 de octubre de 2011, en la ciudad argentina de Tigre, bajo el marco de los acuerdos entre Uruguay y Argentina para el desarrollo de zonas de frontera. Su propósito era abrir un canal institucional permanente para tratar asuntos de cooperación, conectividad fluvial, controles fronterizos, infraestructura, producción, turismo y políticas sociales entre ambas localidades.

La primera reunión se desarrolló en Carmelo los días 21 y 22 de junio de 2012. El acta final quedó fechada el 22 de junio y dejó registradas las comisiones de trabajo que ordenarían la agenda: Facilitación Fronteriza, Infraestructura, Comercio y Producción, y Cooperación y Políticas Sociales.

En aquella instancia participaron autoridades de ambos países. Entre ellas, el entonces alcalde de Carmelo, Alejandro Brusco; representantes de la Intendencia de Colonia y del Municipio de Tigre; delegados de las cancillerías de Uruguay y Argentina; representantes consulares; organismos portuarios; actores vinculados a la navegación y autoridades relacionadas con los controles fronterizos.

Los temas tratados mostraban la importancia estratégica del comité para Carmelo. En las actas quedaron planteados asuntos como la mejora de los pasos fronterizos, la cooperación entre prefecturas, el mantenimiento del canal Isla Sola, la infraestructura náutica, el turismo, los traslados sanitarios, la formación náutica y los intercambios culturales, educativos y deportivos.

Pero aquella agenda no tuvo continuidad formal. Desde junio de 2012 no aparece una segunda reunión oficial documentada del Comité de Integración Tigre-Carmelo. Al 31 de mayo de 2026, eso representa 13 años, 11 meses y 9 días sin sesionar oficialmente.

En estos años hubo anuncios, gestiones y pedidos políticos para reactivar el ámbito binacional. Incluso en 2022 se volvió a plantear la necesidad de relanzar el comité, precisamente porque llevaba más de una década sin reunirse. Sin embargo, no surge de la documentación oficial consultada que ese relanzamiento se haya concretado mediante una nueva sesión formal.

En paralelo a esa inactividad institucional, hubo acercamientos recientes entre autoridades locales. En junio de 2025, el intendente de Tigre, Julio Zamora, recibió en el Palacio Municipal a Luis Pablo Parodi, alcalde  de Carmelo, con el objetivo de fortalecer vínculos de trabajo entre ambas comunidades y avanzar en una agenda común en materia económica y turística.

Ese encuentro marcó una señal política de acercamiento entre Tigre y Carmelo, pero no equivale a una reunión formal del Comité de Integración. Se trató de una instancia entre gobiernos locales, orientada a retomar temas de cooperación, turismo y desarrollo económico, por fuera de la estructura binacional creada en 2011.

La diferencia no es menor. Una reunión entre autoridades locales puede abrir caminos de trabajo y generar acuerdos prácticos, pero el comité, como órgano binacional, requiere una convocatoria institucional y la participación de las áreas oficiales previstas por ambos países.

Mientras tanto, varios asuntos que estaban en la agenda original siguen vigentes para Carmelo: la conectividad fluvial con Tigre, el movimiento turístico, la infraestructura portuaria, la navegación segura, los controles fronterizos y la posibilidad de coordinar respuestas ante emergencias sanitarias o náuticas.

La situación deja una paradoja. Carmelo y Tigre cuentan desde hace más de una década con un instrumento formal para ordenar una agenda común, pero ese espacio permanece inactivo desde su primera reunión. Las gestiones recientes, como el encuentro entre Zamora y Parodi, muestran que el vínculo político y territorial sigue abierto. Lo que aún falta es que esa voluntad vuelva a traducirse en una sesión oficial del Comité de Integración Tigre-Carmelo.

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