El Gobierno definió este sábado los nuevos precios de los combustibles para junio, en un contexto internacional marcado por la presión al alza del petróleo y con impacto directo en los surtidores uruguayos.
A partir del nuevo ajuste, la nafta súper subirá 6% y pasará a costar $93,36 por litro, mientras que el gasoil 50S aumentará 7% y quedará en $61,76 por litro. El supergás no tendrá variación, una decisión que el Poder Ejecutivo adoptó ante la llegada del invierno, cuando el consumo de ese producto suele tener mayor incidencia en los hogares.
El Ministerio de Industria, Energía y Minería informó que los incrementos definidos son inferiores a los que surgirían de aplicar plenamente el Precio de Paridad de Importación informado por la Ursea. Según la cartera, si ese indicador se trasladara de forma completa al mercado interno, el gasoil debería aumentar 22%, mientras que la nafta tendría una suba de 6%.
La decisión oficial muestra dos movimientos simultáneos: por un lado, el Gobierno reconoce el encarecimiento de los combustibles en el mercado internacional; por otro, busca moderar el traslado de ese aumento al consumidor, especialmente en el caso del gasoil, que tiene incidencia en el transporte, la producción y la cadena de precios.
La ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, había adelantado el viernes que el Ejecutivo trabajaba para “suavizar el impacto” y evitar que el aumento se trasladara de lleno “al bolsillo de la gente”. También había señalado que era probable que algunos combustibles tuvieran una corrección al alza.
Según el MIEM, el escenario internacional se agravó desde marzo por el conflicto en Medio Oriente, con efectos sobre el precio del petróleo y repercusiones en Uruguay desde abril. Con la decisión de junio, nafta y gasoil acumulan dos meses consecutivos de aumentos.
El ajuste llega, además, en un momento de tensión en Ancap. La Federación Ancap anunció un paro de 24 horas a partir de las 14:00 del viernes, en rechazo a la reestructura prevista por el Gobierno en La Tablada. Cardona cuestionó la medida y sostuvo que la decisión sindical “no ayuda en nada”.
A fines de abril, el Poder Ejecutivo ya había fijado aumentos para mayo: 7% en la nafta y 14% en el gasoil. La nueva suba confirma que el precio de los combustibles seguirá siendo uno de los temas sensibles de la agenda económica, tanto por su efecto en el consumo de los hogares como por su impacto en la actividad productiva.
