La Dirección Departamental de Salud de Colonia iniciará este miércoles 22 de abril, en Carmelo, la primera instancia participativa para elaborar el Diagnóstico del Plan Departamental de Salud Mental. La convocatoria, prevista de 17.30 a 19.30 en el Municipio, abre una etapa de consulta que se extenderá hasta fines de junio y que busca relevar fortalezas, carencias y prioridades en cada zona del departamento.
La licenciada Florencia Motta, referente del proceso, explicó en Radiolugares (Tenemos Que Hablar), que el trabajo comenzó en enero con reuniones y entrevistas a actores institucionales y sociales, y señaló que la intención es avanzar luego hacia un plan con objetivos, responsables, plazos e indicadores. En esta entrevista, Motta se refiere al alcance de la propuesta, a los reclamos que persisten en el interior y a las herramientas que se proyectan para atender la salud mental en el territorio.
—Qué se pone en marcha este miércoles en Carmelo
—La primera instancia participativa del plan. Estamos muy contentos porque es la primera que hacemos en el departamento y la inauguramos en Carmelo. Forma parte de un proceso que venimos desarrollando desde enero.
—En qué consiste ese proceso
—Es una construcción participativa. Empezamos con reuniones y entrevistas con diferentes actores institucionales y sociales del departamento. Hemos recorrido la mayoría de los municipios y la idea es realizar hasta fines de junio un diagnóstico situacional en salud mental. Queremos ver qué está pasando en cada territorio, cuáles son las fortalezas, cuáles son los puntos a mejorar y cuáles son los desafíos que todavía tenemos.
—Qué ocurrirá después de esa etapa de diagnóstico
—En la segunda mitad del año vamos a construir el plan propiamente dicho, también de forma participativa, interinstitucional e intersectorial. No es un plan cerrado. No es un plan acabado. Lo vamos a construir en comunidad.
—Por qué se optó por ese formato
—Porque creemos en la participación de las personas y en la voz de la comunidad para estos temas, y más para un tema tan sensible como la salud mental. También porque estamos convencidos de que en la medida en que una comunidad participe en la elaboración de un plan, después será más fácil que se involucre en su implementación.
—El departamento ya tiene antecedentes de diagnósticos y trabajos previos. Cómo entran en este proceso
—Nosotros estamos manejando información tanto de lo que se ha hecho. Partimos de lo que ya está construido. No venimos a plantear algo nuevo que desconozca todo lo anterior, sino que nos basamos en documentos y elaboraciones realizadas en años anteriores, más lo que está pasando en la actualidad.
—Uno de los temas que vuelve una y otra vez en Carmelo es el consumo problemático de sustancias
—Sí, es una preocupación importante. Este plan recoge ese tema, pero apunta también a abordar otras cuestiones de la salud mental que tengan que ver no solamente con la enfermedad, la patología o la problemática, sino también con el bienestar.
—Qué implica eso en términos concretos
—Que no queremos pensar solo en la atención cuando el problema ya está instalado. Nosotros apuntamos a prevenir y a promover salud también. Esas son dos patas fundamentales del plan. Tratar de reforzar esos dos componentes para no llegar siempre a la etapa de la atención.
— Hay un reclamo generalizado en salud pública, por falta de profesionales, por tiempos de espera y por la dificultad para conseguir psiquiatras en el interior. Cómo dialoga el plan con esa realidad
—El plan busca justamente trabajar articuladamente con las instituciones, además de tener su presupuesto propio. Por ejemplo, trabajar con ASSE para realizar acciones que tiendan a reducir lo que está pasando con los tiempos de espera y con la falta de profesionales, que es una problemática que tiene múltiples causas.
—Qué herramientas concretas se manejan hoy
—Hay planes piloto que se están implementando y que tienen que ver con el aumento de las propuestas de telemedicina como para suplir estas necesidades de profesionales. No solo en salud mental, también en otras disciplinas de la medicina. Y además se está trabajando en el fortalecimiento del primer nivel de atención, porque es la puerta de entrada al sistema de salud.
—Por qué es importante ese primer nivel
—Porque hay profesionales allí capacitados para abordar situaciones de salud mental y eso puede ayudar a la no saturación del sistema. Es verdad que los profesionales clásicos de salud mental, psiquiatría y psicología, no dan abasto, pero estas estrategias han servido para reducir tiempos de espera y lograr atención.
—Otro de los puntos planteados es la sensación de que muchas veces se vuelve a diagnosticar, pero cuesta ver resultados concretos. Cómo evitar que eso se repita
—Lo que nosotros proyectamos para la segunda mitad del año es realizar este plan con objetivos, tareas, indicadores, responsables definidos y temporalidades concretas para la realización de las acciones. Desde el Ministerio nos lo han remarcado mucho. No se busca un plan que quede muy lindo en el papel, sino cosas accionables, realizables en lo concreto de los territorios.
—En 2015-2016 se hicieron en Carmelo diagnósticos sobre consumo problemático, desconocemos que resultó después ¿ cómo imaginas darle continuidad a este plan de salud mental?
—Lo que sí sé es que hay acciones que se han continuado. De hecho, la idea de los planes departamentales de salud mental surge en la administración anterior. El plan piloto fue en Río Negro. Hoy Río Negro está en etapa de implementación, porque el año pasado estuvo en la etapa en que estamos nosotros ahora, que es la de consulta y elaboración.
—Hay proyectos ya presentados en Colonia
—Sí. El año pasado se hizo un llamado desde el Ministerio de Salud Pública, Acción País por la Salud Mental. Se seleccionaron proyectos del departamento y ahora están en etapa de decisión de la financiación.
—Sobre qué temas trabajan esos proyectos
—Refieren a prevención de consumos problemáticos y a prevención de intentos de autoeliminación y suicidio. No quisiera entrar mucho más en detalle porque todavía no está definida la etapa de financiación, pero sí puedo decir que hay mucho interés por realizar actividades sistemáticas de sensibilización en la comunidad.
—Alcanza con eso frente a una realidad que muchas familias viven como urgente
—No se espera que estos proyectos resuelvan la situación del consumo problemático de sustancias en una localidad. Lo que sí se espera es que aporten. No hay una única solución para un problema tan grande. Se necesita abordar desde muchas aristas. La prevención y la promoción son una de ellas, pero también se está pensando en la atención y la rehabilitación.
—Ese abordaje incluye nuevas respuestas para el departamento
—Se está pensando en todos los estadios de la problemática. No solo en la prevención, también en la atención y la rehabilitación, no solo para situaciones de consumo problemático, sino también para otros problemas de salud mental prevalentes.
—Qué busca, en definitiva, esta convocatoria en Carmelo
—Escuchar. Recoger impresiones, necesidades y aportes de la sociedad civil y de las instituciones. La idea es que el plan sea territorializado y que surja de lo que cada comunidad plantea.
