Lo que empezó como un intercambio casual en redes sociales terminó en una denuncia policial y en una investigación por una maniobra de extorsión que volvió a encender una alerta en Carmelo.
Un vecino se presentó en la Seccional 3.ª para denunciar que, tras entablar contacto por Facebook con una joven que decía tener 22 años, comenzó a verse envuelto en una situación tan confusa como intimidante. Según relató, la conversación siguió luego por WhatsApp, en apariencia sin nada fuera de lo común, hasta que recibió una llamada que cambió por completo el tono del episodio.
Del otro lado de la línea, un hombre se identificó como jerarca policial. No llamó para informar ni para advertir: llamó para exigir dinero. De acuerdo con la denuncia, le dijo que debía entregar una suma para evitar un supuesto proceso judicial en su contra, vinculado a la Ley de Explotación Sexual.
La maniobra, construida sobre el miedo y la presión, no es nueva, pero sigue encontrando víctimas. En este caso, el denunciante optó por acudir a la Policía antes de ceder ante la amenaza.
A partir del hecho, la Jefatura de Policía de Colonia recordó que ningún integrante de la fuerza realiza llamados para pedir dinero, mucho menos como condición para frenar actuaciones judiciales o denuncias. También exhortó a la población a no hacer pagos ni transferencias cuando recibe este tipo de presiones telefónicas.
La recomendación oficial es cortar la comunicación, no responder a las exigencias y dar aviso inmediato al 9-1-1 o a la seccional más cercana.
Mientras tanto, efectivos policiales trabajan para identificar a quienes están detrás de esta maniobra, que tuvo como punto de partida una conversación virtual y derivó en un intento de engaño con apariencia de amenaza formal.
