La agenda definida por la Dirección Nacional de Ordenamiento Territorial apunta a fortalecer la gestión del suelo urbano y la planificación sostenible. En el departamento de Colonia, la estrategia puede incidir de forma directa en el desarrollo costero, la disponibilidad de tierras y la coordinación entre el gobierno departamental y los municipios.
Desarrollo analítico
La definición de una nueva agenda de trabajo por parte de la Dirección Nacional de Ordenamiento Territorial, dependiente del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial, marca un punto de inflexión en las políticas públicas vinculadas al uso del suelo y a la planificación urbana en Uruguay. El énfasis puesto en la articulación con los gobiernos departamentales y en el acceso al suelo urbano introduce variables clave para territorios con fuerte presión sobre el uso del espacio, como el Departamento de Colonia.
Según lo informado por la Dinot, uno de los ejes centrales será el apoyo técnico y la capacitación de los equipos departamentales. Este componente resulta estratégico para Colonia, donde conviven realidades diversas: ciudades patrimoniales, zonas rurales productivas, áreas costeras de alto valor ambiental y localidades intermedias en expansión. El fortalecimiento de las capacidades técnicas locales puede traducirse en instrumentos de planificación más actualizados y coherentes con las dinámicas territoriales.
Acceso al suelo y carteras de tierra
Otro de los pilares de la agenda nacional es la implementación de políticas de gestión del suelo previstas en el Plan Quinquenal de Vivienda y Hábitat, en coordinación con la Estrategia Nacional de Acceso al Suelo Urbano. El objetivo, según explicó la dirección, es avanzar en mecanismos que faciliten una gestión efectiva del acceso al suelo y en la conformación de carteras de tierras públicas.
En el caso de Colonia, este enfoque podría incidir en la disponibilidad de suelo para vivienda social y proyectos de interés público, particularmente en localidades donde el mercado inmobiliario ha tensionado los precios del suelo urbano. La posibilidad de consolidar bancos de tierras permitiría a la Intendencia y a los municipios anticiparse a los procesos de expansión urbana, evitando la dispersión y promoviendo un crecimiento más ordenado.
Usos prioritarios del territorio y mirada costera
La definición de usos prioritarios del territorio constituye otro de los aspectos destacados de la agenda. En este punto, la continuidad del trabajo sobre los bordes costeros adquiere especial relevancia para Colonia, un departamento con una extensa franja sobre el Río de la Plata.
Localidades como Carmelo concentran desafíos específicos: presión sobre la costa, demanda turística, preservación ambiental y necesidades de infraestructura urbana. La planificación integrada del borde costero, alineada con criterios nacionales, puede contribuir a equilibrar desarrollo económico y protección del paisaje, un aspecto clave para el atractivo y la calidad de vida de la ciudad.
Coordinación interinstitucional como desafío
La agenda planteada por la Dinot refuerza la importancia de la coordinación entre el nivel nacional y los gobiernos departamentales. Para Colonia, esta articulación aparece como una oportunidad para alinear sus instrumentos de ordenamiento territorial con políticas nacionales, reduciendo superposiciones y mejorando la eficiencia de la gestión pública.
En un contexto de transformaciones territoriales aceleradas, la aplicación efectiva de estas líneas de trabajo dependerá, en gran medida, de la capacidad de los actores locales para traducir los lineamientos nacionales en acciones concretas. En ese proceso, Colonia y Carmelo se perfilan como territorios donde la planificación del suelo y el ordenamiento territorial serán determinantes para su desarrollo futuro.
