La Intendencia de Colonia evalúa capacitación en inteligencia artificial mientras avanza en usos aplicados

Intendencia de Colonia

La incorporación de inteligencia artificial en los gobiernos departamentales aparece todavía como un proceso incipiente, desigual y con escasa planificación institucional. En el caso de Colonia, la respuesta dada por la Intendencia a un pedido de acceso a la información pública realizado por Búsqueda muestra una situación clara: hasta el momento no hubo capacitación formal en inteligencia artificial para funcionarios y tampoco existe una planificación definida para 2026.

Según la información brindada por la propia comuna, no se realizó “ningún proceso de capacitación en inteligencia artificial hasta el momento”. La posibilidad de avanzar en esa dirección no está descartada, pero aparece formulada en términos generales. La Intendencia respondió que se trata de “una inquietud” que se prevé evaluar “en el correr del presente año”, por lo que “de momento no hay una planificación”.

El dato es relevante porque marca una diferencia entre el interés por la inteligencia artificial y su incorporación como política pública. Una cosa es que algunos funcionarios se formen por iniciativa personal, como también indicó la Intendencia, y otra distinta es que exista una estrategia institucional de capacitación, uso, control, evaluación y aplicación de estas herramientas dentro de la administración.

Consultado sobre el tema, el alcalde de Carmelo, Luis Pablo Parodi, señaló que no tiene información precisa sobre en qué etapa se encuentra la Intendencia en esta materia, aunque afirmó que se viene avanzando en procesos vinculados a la incorporación de inteligencia artificial. Parodi mencionó su participación en un taller realizado en Buenos Aires y sostuvo que la Intendencia ya tiene implementado un sistema de IA en Colonia relacionado con los contenedores de residuos. También indicó que se avanza en aplicaciones vinculadas al área de turismo.

La situación deja planteado un escenario con dos niveles. Por un lado, la respuesta formal de la Intendencia evidencia la ausencia de una política de formación interna. Por otro, las declaraciones del alcalde señalan la existencia de experiencias o líneas de trabajo puntuales donde la inteligencia artificial comienza a ser utilizada como herramienta aplicada a servicios concretos.

Esa diferencia no es menor. La inteligencia artificial no ingresa a la administración pública únicamente por cursos o talleres; también puede hacerlo a través de sistemas de gestión, plataformas tercerizadas, monitoreo urbano, servicios ambientales, turismo, atención ciudadana o procesamiento de datos. Pero cuando esa incorporación no está acompañada por capacitación, protocolos y criterios públicos, el riesgo es que la tecnología avance más rápido que la capacidad institucional para comprenderla, regularla y usarla con criterio.

En Colonia, por ahora, no aparece una política integral. Hay inquietud, algunas experiencias y funcionarios que se han formado por cuenta propia. Lo que todavía no aparece es una hoja de ruta pública: qué áreas deberían capacitarse, con qué objetivos, bajo qué criterios éticos, con qué controles y para resolver qué problemas concretos del departamento.

El punto central no es si la inteligencia artificial llegará o no a la gestión pública. De hecho, ya está llegando. La pregunta es si lo hará como una suma de iniciativas aisladas o como parte de una estrategia institucional capaz de mejorar servicios, ordenar información, apoyar decisiones y fortalecer la relación entre el Estado departamental y la ciudadanía.

En ese sentido, el caso de Colonia refleja una tensión más amplia: los gobiernos locales comienzan a hablar de inteligencia artificial, pero todavía no siempre cuentan con estructuras preparadas para incorporarla de manera planificada. La capacitación de los funcionarios no es un detalle administrativo. Es una condición básica para que la tecnología no quede limitada a experiencias parciales ni dependa solamente del interés individual de algunos técnicos o jerarcas.

La inteligencia artificial puede ayudar a mejorar la gestión de residuos, ordenar datos turísticos, analizar demandas ciudadanas o hacer más eficiente la administración. Pero para que eso ocurra, el desafío no es solo comprar sistemas o asistir a talleres. El desafío es construir capacidades públicas. Y, según la información disponible, ese es todavía el paso pendiente en la Intendencia de Colonia.

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