Parodi asumió errores del Partido Nacional por el Hotel Casino: “Se dejó al descuido”

El alcalde de Carmelo dijo que durante el gobierno anterior el edificio debió contar con seguridad inmediata y cuestionó que la licitación se planteara con expectativas alejadas de la realidad local. Su autocrítica introduce una señal política en un tema que sigue sin definición pública, ahora bajo reserva y con medidas de cierre y vigilancia.

Parodi con Lacalle Pou en una foto del facebook del alcalde.

El futuro del Hotel Casino Carmelo volvió a quedar en el centro del debate local, esta vez por una autocrítica poco frecuente dentro del propio Partido Nacional. El alcalde Luis Pablo Parodi reconoció que durante el período anterior, encabezado por Luis Lacalle Pou, hubo errores en el manejo del inmueble y afirmó que el lugar fue dejado “totalmente al descuido”.

En entrevista con el programa TQH de Radiolugares, Parodi sostuvo que el edificio debió haber contado desde el primer momento con seguridad permanente para evitar nuevos daños. “Ahí tendría que haberse colocado inmediatamente una seguridad, haber estado cuidado las 24 horas y no dejar revandalizarlo”, señaló.

Fuego amigo

La declaración tiene peso político porque proviene de un alcalde nacionalista en funciones, que no trasladó toda la responsabilidad al actual gobierno ni limitó su análisis a la situación administrativa vigente. Por el contrario, ubicó parte del problema en decisiones tomadas durante la gestión anterior, de su propio partido, tanto por la falta de custodia del inmueble como por el diseño del llamado a licitación.

“Creo que el llamado a licitación que se hizo fue con demasiada expectativa, cuando tendría que haber sido un poco aterrizado más a la realidad”, afirmó Parodi. Según dijo, el planteo debió haberse ajustado antes a las condiciones reales del proyecto, en lugar de generar expectativas que luego no se concretaron. En ese sentido, cuestionó que se pensara en “un hotel prácticamente de seis estrellas”, una idea que, a su juicio, no terminó siendo viable.

La anterior licitación, presentada en 2024 por el Ministerio de Turismo y la Intendencia de Colonia, estaba condicionada a la construcción, culminación y puesta en funcionamiento de un hotel de lujo con instalaciones para casino en los padrones del actual Hotel Casino Carmelo. Ese proceso no logró encauzar una solución definitiva y, a comienzos de 2025, se informó que quedaría sin efecto por falta de propuestas privadas.

Parodi dijo que el tema preocupa al Municipio y a la Intendencia, y que ha sido conversado con el intendente de Colonia, y el director Nacional de Turismo. También indicó que han recibido contactos de inversores interesados y propuestas de vecinos de Carmelo, que fueron derivadas al Ministerio de Turismo y a sus áreas técnicas.

Es la economía

El alcalde señaló que el punto central sigue siendo la ecuación económica del proyecto. “El tema de fondo es la inversión que se debe hacer en eso y la rentabilidad de la misma”, expresó. También mencionó que la realidad del juego de casino y el análisis del Ministerio de Economía y Finanzas inciden en la construcción de una nueva licitación.

Mientras tanto, el caso suma incertidumbre. Según la información transmitida desde el Ministerio de Turismo, el edificio será tapiado y se colocarán cámaras de vigilancia, medidas orientadas a preservar el inmueble en medio de la falta de una definición de fondo. A su vez, el tratamiento del tema fue declarado reservado, lo que reduce el margen de información pública sobre el proceso.

La autocrítica de Parodi marca un matiz relevante en el escenario político local. Por un lado, reconoce que el actual gobierno debe resolver un asunto complejo, con condicionantes económicas, jurídicas y turísticas. Por otro, admite que el deterioro del edificio no puede explicarse solo por la falta de interesados o por los tiempos administrativos actuales, sino también por decisiones y omisiones anteriores.

En un tema sensible para Carmelo, las palabras del alcalde nacionalista colocan el debate en otro plano: ya no se trata únicamente de esperar una nueva licitación, sino de asumir cómo se llegó a este punto y qué condiciones reales deberían plantearse para evitar que el Hotel Casino vuelva a quedar atrapado entre anuncios, expectativas y deterioro.

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