El presidente Yamandú Orsi anunció la puesta en marcha de una línea de trabajo para atender situaciones de violencia y amenazas en centros educativos, con un mensaje claro para estudiantes y un abordaje multidisciplinario.
La iniciativa fue definida tras una reunión mantenida este miércoles 29 de abril, en Torre Ejecutiva, con Fiorella Buzeta, quien en 2004 recibió accidentalmente dos impactos de bala dentro de un salón de clases, cuando era estudiante. Según recordó el mandatario, un compañero había llevado un arma en su mochila.
Buzeta sobrevivió a aquel episodio y, 22 años después, impulsa una recorrida por centros educativos para compartir su experiencia de vida con jóvenes. Orsi destacó que su testimonio puede contribuir a la prevención y a la reflexión dentro de las comunidades educativas.
“El encuentro de hoy no es casual. Estamos viviendo situaciones de violencia y amenazas en las aulas que nos obligan a actuar con seriedad y urgencia”, señaló el presidente tras la audiencia.
El mandatario informó que convocó a otros actores e instituciones para construir una estrategia conjunta que permita llegar a los centros de enseñanza con herramientas adecuadas y una mirada integral. El objetivo, afirmó, es reforzar la idea de que los espacios educativos deben ser ámbitos seguros para estudiantes, docentes y funcionarios.
Orsi sostuvo, además, que determinadas historias personales pueden generar conciencia y ayudar a evitar nuevos episodios de violencia. “Hay historias que pueden salvar vidas”, afirmó.
