Ramón Aníbal Beltrán Castro, de 71 años, permanece prófugo tras fugarse de la Unidad N.º 14 de Piedra de los Indios, en Colonia. La evasión fue constatada el martes 24 de marzo al mediodía y, según la información difundida hasta ahora, el interno escapó por la zona de chacras del establecimiento. La Policía mantiene un operativo de búsqueda, sin resultados reportados hasta el momento.
El caso volvió a poner en primer plano el historial criminal de Beltrán. En 2005 fue procesado junto a su hermano Carlos Artigas Beltrán Castro por los homicidios de un matrimonio en paraje Boca del Cufré y de un productor rural de Camino Concordia, además de copamientos cometidos en Cufré y Colonia Valdense entre marzo y mayo de 2004. En aquella causa, la Justicia consignó que Ramón Beltrán acumulaba antecedentes desde 1982 por rapiña, violencia privada, hurto y copamiento.
De acuerdo con la reconstrucción judicial publicada entonces, Ramón Beltrán fue enviado a prisión por dos delitos de rapiña con privación de libertad, copamiento y tres delitos de homicidio especialmente agravados, en régimen de reiteración real y en calidad de autor. Su hermano Carlos fue procesado por dos delitos de rapiña con privación de libertad, copamiento y tres homicidios especialmente agravados, uno como coautor y dos como autor. Ambos fueron trasladados en 2005 al Penal de Libertad.
Los antecedentes del caso remiten a una serie de ataques contra establecimientos rurales del este de Colonia. Las víctimas eran, en varios episodios, personas mayores que vivían en zonas aisladas. La secuencia incluyó los asesinatos del productor Juan García, en Camino Concordia, y del matrimonio integrado por Héctor Emilio Courdin Hunziker y Blanca Iris Ingold Falcón, en Boca del Rosario, además de copamientos en localidades de la zona.
A 21 años de aquellos procesamientos, la fuga reabrió preguntas sobre el control penitenciario y sobre las condiciones en que se produjo la salida del recluso. Medios locales informaron que no se había difundido una versión oficial sobre las circunstancias de la evasión y que tampoco fue proporcionada por el Instituto Nacional de Rehabilitación una fotografía oficial del prófugo, pese a la circulación de imágenes en redes sociales.
Hasta este lunes 30 de marzo de 2026, la información pública disponible se concentra en reportes de medios de Colonia y no en un comunicado oficial con detalles sobre cómo se concretó la fuga, qué falló en la vigilancia o qué medidas se adoptaron dentro del establecimiento penitenciario.
