Las exportaciones uruguayas totalizaron US$ 1.025 millones en febrero de 2026, lo que implicó un incremento interanual del 9% frente al mismo mes de 2025, de acuerdo con el Informe Mensual de Comercio Exterior elaborado por el departamento de Inteligencia Competitiva de Uruguay XXI.
En el acumulado de enero y febrero, las ventas externas —incluidas las operaciones desde zonas francas— sumaron US$ 1.989 millones, con un aumento del 8% respecto al primer bimestre del año anterior.
El dato confirma una expansión en el arranque del año, aunque el informe no desagrega en sus conclusiones si el crecimiento respondió principalmente a mayores volúmenes exportados, a variaciones de precios internacionales o a cambios en la composición de la canasta exportadora. En economías abiertas como la uruguaya, esos factores suelen incidir de manera determinante en la evolución mensual de los ingresos por ventas externas.
Evolución y base de comparación
El aumento interanual del 9% en febrero se explica en comparación con un mes del año pasado que había mostrado menores registros. La referencia al primer bimestre, con un crecimiento del 8%, sugiere una tendencia positiva en el corto plazo, aunque se trata de un período aún acotado para proyectar el desempeño anual.
El nivel mensual superior a los US$ 1.000 millones ubica a febrero dentro de los registros habituales de los últimos años en términos nominales. No obstante, el impacto real en la actividad económica dependerá de la evolución de costos internos, del tipo de cambio y de los precios internacionales de los principales productos exportados.
Acuerdo Mercosur–Singapur: potencial y escala
El informe dedica su apartado temático al vínculo comercial con Singapur tras la entrada en vigor del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y ese país. Según el análisis técnico, el tratado podría funcionar como plataforma de acceso a mercados del sudeste asiático, aunque el flujo comercial actual entre Uruguay y Singapur es reducido.
Uruguay XXI identifica una capacidad competitiva inmediata en carne bovina deshuesada congelada, con un potencial estimado de expansión de US$ 7 millones. En términos relativos, se trata de un monto acotado frente al total exportado mensualmente por el país, aunque puede resultar significativo para el segmento específico del producto.
El informe también menciona oportunidades en nichos de mayor valor unitario, como aceites esenciales y piedras semipreciosas. En estos casos, el volumen comercial es menor, pero la estrategia apunta a diversificar la oferta y los destinos.
Diversificación y riesgos
La referencia a Singapur se inscribe en la estrategia de diversificación de mercados, en un contexto internacional marcado por fluctuaciones en la demanda y tensiones comerciales. Para Uruguay, cuya estructura exportadora está concentrada en pocos productos y destinos, la apertura de nuevos mercados puede contribuir a mitigar riesgos, aunque su impacto dependerá de la capacidad efectiva de inserción comercial.
En el corto plazo, los datos de febrero muestran una expansión nominal de las exportaciones. La sostenibilidad de esa tendencia estará vinculada a la evolución de los precios internacionales, la demanda de los principales socios comerciales y las condiciones macroeconómicas regionales y globales a lo largo de 2026.
