Una nevada a mediados de febrero volvió a recordar que el clima del sur del continente no responde a calendarios. Este martes, una masa de aire frío de origen polar avanzó sobre la Patagonia argentina y dejó postales invernales en San Carlos de Bariloche y El Bolsón, tras semanas marcadas por temperaturas elevadas e incendios forestales, señala el informe de MetSul.
El fenómeno se explicó por el ingreso de un frente frío desde el Pacífico, asociado a aire polar, que provocó un brusco descenso térmico en áreas cordilleranas de Río Negro y Neuquén, según informó el Servicio Meteorológico Nacional. En sectores de mayor altitud, los termómetros llegaron a valores cercanos a los cuatro grados bajo cero, con nieve entre los mil seiscientos y los mil novecientos metros sobre el nivel del mar.
En Bariloche, la lluvia dominó el casco urbano durante la mañana, pero en las zonas altas se transformó rápidamente en nieve. El Cerro Catedral amaneció cubierto por un manto blanco, mientras que en El Bolsón las cumbres del Piltriquitrón y áreas cercanas ofrecieron una imagen más propia de julio que de febrero. El contraste con el fin de semana previo, cuando se registraron máximas cercanas o superiores a los treinta grados, fue notable.
Además del impacto visual, el cambio de tiempo llegó en un momento sensible para la región. La provincia de Río Negro atraviesa una emergencia por incendios forestales, agravada por la sequía y el déficit hídrico acumulado. Las precipitaciones, tanto en forma de lluvia como de nieve, aportaron humedad y redujeron de manera temporal el riesgo de nuevos focos, un alivio parcial para los equipos de control del fuego.
La nevada también alteró la rutina turística. En el Cerro Catedral, visitantes que comenzaron el día con ropa ligera debieron abrigarse en pocas horas. Las autoridades recomendaron extremar precauciones en rutas de montaña, en especial en la Ruta Nacional 40, por pavimento mojado y baja adherencia.
¿Puede influir este frío en Uruguay?
El episodio patagónico está vinculado a una masa de aire frío de gran extensión que, en la segunda mitad de la semana, se desplazará sobre el centro y sur de Argentina. Sin embargo, los modelos de referencia, como el del Centro Europeo de Predicción (ECMWF), indican que el núcleo más intenso tenderá a desviarse hacia el océano Atlántico.
Para Uruguay, el impacto directo sería limitado. A lo sumo, podría registrarse un descenso moderado de las temperaturas y un cambio en el régimen de vientos, sin condiciones invernales ni eventos extremos. En el sur de Brasil, el aire frío apenas rozaría áreas más australes, sin la intensidad observada en la cordillera patagónica.
El frente comenzará a retirarse en los próximos días, aunque las temperaturas en el norte de la Patagonia se mantendrán por debajo del promedio histórico de febrero. La nevada, breve y fuera de estación, quedará como una rareza más de un clima capaz de sorprender incluso en pleno verano.
