El Municipio de Carmelo cuestionó a la organización de la Fiesta de la Uva por su accionar y el trato hacia las autoridades

Foto gentileza: Carlos Ponce.

En la última sesión del Concejo del Municipio de Carmelo, el alcalde y los concejales analizaron el desarrollo de la Fiesta de la Uva y formularon críticas a la organización del evento, en particular por el trato dispensado a las autoridades municipales tanto durante las gestiones previas como en declaraciones públicas y en redes sociales.

Durante el intercambio, los concejales subrayaron que se trató de un evento de carácter privado, cuya organización y resultados —positivos o no— corresponden a sus responsables. No obstante, remarcaron que el Municipio mantuvo desde el inicio una instancia de diálogo con los organizadores, con reuniones en las que se expusieron los criterios institucionales y las razones por las cuales no se accedió a realizar la fiesta en el predio inicialmente pretendido.

Cuestionamientos por el tono y las declaraciones públicas

Algunos concejales señalaron que, en ese proceso, debieron “soportar insultos y gritos” que consideraron fuera de lugar, así como expresiones realizadas en medios de comunicación que fueron percibidas como amenazas hacia el Municipio. Si bien los organizadores habrían relativizado ese carácter, desde el Concejo se expresó que tales manifestaciones generaron malestar y afectaron el vínculo institucional.

A pesar de ello, se destacó que el municipio colaboró para que la fiesta pudiera concretarse, cediendo el uso del anfiteatro del Teatro de Verano y brindando apoyo logístico. En ese marco, se remarcó que la actividad se desarrolló con público y sin impedimentos, aunque se observó que la organización extendió el uso del espacio hacia áreas no incluidas en el acuerdo original, situación que no fue objetada en el momento para no entorpecer un evento ya avanzado.

Respeto institucional y antecedentes para el futuro

Otro de los puntos planteados fue un entredicho ocurrido en una reunión previa, en la que —según se afirmó— un representante de la organización habría faltado el respeto al alcalde y a los concejales al cuestionar las condiciones pactadas. Para el cuerpo, ese episodio y otros incumplimientos deben quedar asentados como antecedentes de cara a futuras solicitudes de eventos similares.

Los concejales coincidieron en que el objetivo central se cumplió: la Fiesta de la Uva se realizó y se sumó una actividad más a la agenda local. Reiteraron que nunca existió oposición a la realización de la fiesta, sino diferencias respecto al lugar, que finalmente fue el Teatro de Verano, considerado por el municipio como el espacio adecuado para este tipo de espectáculos.

Evaluación y proyección cultural

En la sesión se acordó realizar una evaluación institucional del proceso, revisando tanto el cumplimiento de los compromisos asumidos por el Municipio como los de la organización privada. Esa revisión será elevada al Ejecutivo y al área jurídica, junto con informes vinculados a tránsito y a los deslindes de responsabilidad correspondientes.

Finalmente, el Concejo destacó las mejoras realizadas en el Teatro de Verano —baños, cercado, acondicionamiento general— y el trabajo de los funcionarios municipales. En ese sentido, se planteó la necesidad de consolidar un calendario cultural con mayor planificación y de seguir potenciando el lugar como escenario para eventos públicos y privados en Carmelo, con reglas claras y acuerdos formales desde el inicio.

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