La madrugada del domingo trajo consigo una tormenta que barrió el cielo del país y cruzó el río desde la Argentina. Pero esta vez, el parte más inmediato no vino de estaciones meteorológicas ni de comunicados oficiales: fue la propia gente la que tejió en tiempo real el relato del temporal. A través de las redes sociales de Carmelo Portal, cientos de personas compartieron cómo estaban viviendo la tormenta desde sus casas, sus barrios, sus rutas y sus ciudades.
Desde Dolores hasta Rivera, de Montevideo a Salto, pasando por Buenos Aires, Tigre y otras localidades del litoral argentino, los mensajes fueron un mosaico espontáneo y preciso de lo que se vivía bajo la lluvia, el viento y los relámpagos.
Relámpagos, truenos y lluvia en la madrugada
Aquí en Carmelo la tormenta llegó en las primeras horas de la madrugada, pero en muchos puntos del país, la tormenta comenzó entre las cuatro y las cinco de la mañana. En Maldonado, los truenos y relámpagos despertaron a más de uno. Algunos reportaban una “lluvia leve”, mientras otros describían el cielo como un espectáculo eléctrico. En el barrio Altos de Maldonado, la lluvia era persistente pero tranquila.
En Canelones, la situación fue similar: desde Sauce, San Luis, Pando y Santa Rosa, los vecinos hablaban de tormentas eléctricas acompañadas de lluvias mansas. En Parque del Plata, la tormenta llegó con retraso, alrededor de las cinco, y aunque no trajo granizo ni viento fuerte, sí mantuvo a la gente atenta.
Montevideo vivió uno de los episodios más intensos de la madrugada. La combinación de viento, diluvio y descargas eléctricas se sintió especialmente entre las 4 y las 5 de la mañana. En zonas como Colón y Lezica, la lluvia fue contundente, pero luego dio paso a una calma húmeda.
Viento y granizo en el interior
En Dolores, departamento de Soriano, el viento se hizo sentir con fuerza, acompañado de lluvia intensa y una importante actividad eléctrica. Salto reportó ráfagas potentes, precipitaciones y caída de granizo. En Florida, la tormenta arrancó cerca de las 4 con truenos y agua, y más tarde el cielo insinuó una tregua con los primeros claros.
En el norte, Rivera vivió una lluvia suave desde temprano, sin tormentas eléctricas, mientras que en Vergara, Treinta y Tres, y en Solís de Mataojo, Lavalleja, la lluvia también fue intensa pero sin mayores incidentes.
La costa argentina también habló
Los testimonios no se limitaron al territorio uruguayo. Desde Tigre, en la provincia de Buenos Aires, y otros puntos del conurbano bonaerense, usuarios alertaron sobre la llegada de fuertes lluvias y tormentas durante la madrugada.
En Buenos Aires capital, los truenos despertaron a muchos, aunque la intensidad del temporal fue menor comparada con algunas zonas del interior uruguayo. En Carmelo, en tanto, turistas chilenos alojados en un Airbnb quedaron sorprendidos por la fuerza de la tormenta: “Esto no es común en Chile”, comentaban. A pesar de todo, el suministro eléctrico se mantuvo.
Una red de voces durante la tormenta
Lo que emergió durante la madrugada no fue solo un episodio climático, sino también una forma colectiva de narrarlo. Las redes sociales de Carmelo Portal se convirtieron en una suerte de sala de redacción descentralizada, donde la gente, desde sus hogares, describía el cielo, el sonido de la lluvia, los cortes de energía que no llegaron o los que sí, y el alivio de que no hubiera daños mayores.
Un vecino desde Trinidad decía que la lluvia caía “mansa, gracias a Dios”. Otro, en Montevideo, celebraba el “chaparrón excelente” de las 4:30. Alguien más, desde Rivera, resumía: “Llueve, pero todo normal”. En Colonia Estrella, simplemente no se enteraron de nada. La tormenta, a veces, también pasa de largo.
La madrugada del domingo fue contada en presente, con la urgencia del rayo y la calma de la lluvia. Y en cada mensaje, una crónica mínima, directa, real: la del vecino que mira por la ventana y cuenta lo que ve.
