Dra Gisela Signorelli: “La confianza en los procesos participativos cuando se pierde en los municipios no se recupera”

La investigadora argentina alertó sobre los riesgos de convocatorias meramente simbólicas y subrayó que los gobiernos locales deben garantizar reglas claras, presupuesto real y transparencia.

Dra. Gisela Signorelli

La Dra. Gisela Signorelli, investigadora de la Universidad Nacional de Rosario (Argentina), participó en la mesa de diálogo “Universidad Abierta y participación social”, organizada por el Laboratorio de Participación y Tecnologías y el Grupo de Estudios de la Participación y la Descentralización en la Facultad de Información y Comunicación de la Universidad de la República. La actividad se desarrolló el martes 16 de septiembre y reunió a referentes de Uruguay, Argentina y Ecuador.

Signorelli centró su intervención en los aprendizajes derivados de experiencias de participación ciudadana en universidades y municipios, donde, dijo, “la proximidad entre gobiernos y sociedad civil hace más visibles tanto los avances como las limitaciones de estas prácticas”.

El desafío del diseño y las reglas claras

Según la investigadora, uno de los principales problemas en los gobiernos locales es la falta de planificación en el diseño de los mecanismos participativos. “Se abren convocatorias sin haber definido con claridad el para qué y el cómo. Eso genera frustración, porque lo que se piensa desde las instituciones no siempre coincide con las expectativas de la comunidad”, sostuvo.

Para Signorelli, los municipios deben establecer reglas claras, transparentes y acompañadas de una devolución constante. “La confianza es vital y, una vez dañada, no se recupera. Cuando la ciudadanía siente que ha perdido el tiempo, la desafección es mayor y más difícil de revertir”, advirtió.

Evitar la participación simbólica

La académica alertó contra la tokenización de la participación, es decir, la creación de instancias meramente simbólicas sin capacidad de incidencia. “La mayoría de las herramientas en los municipios se reducen a informar o consultar, pero pocas veces se habilita a que los vecinos decidan o co-gestionen algo con quienes gobiernan”, afirmó.

Presupuesto y agenda pública

Signorelli remarcó que las experiencias locales solo cobran sentido cuando se vinculan con un presupuesto real y con políticas públicas concretas. Aunque reconoció que no siempre es posible ejecutar de inmediato lo acordado en esos espacios, valoró que sirvan para marcar agenda pública y priorizar demandas.

“Los municipios tienen la oportunidad de traducir la inteligencia colectiva en decisiones palpables. No se trata de legitimar lo ya resuelto puertas adentro, sino de generar soluciones desde lo común”, señaló.

Participación y sentido comunitario

La investigadora también destacó el papel de los espacios locales para fortalecer el sentido de comunidad frente a la tendencia a la individualización. “Cuando la participación se organiza en torno a lo público, los vecinos desarrollan un sentimiento más fuerte de pertenencia y compromiso con lo común”, apuntó.

En su cierre, reclamó que los municipios y las universidades que convocan a la ciudadanía a participar cuiden esos procesos con métricas claras y monitoreo constante, de modo que los resultados no se reduzcan a estadísticas de asistencia, sino que reflejen efectos reales.

Un debate regional

Además de Signorelli, la mesa contó con la presencia de Héctor Cancela, rector de la Universidad de la República; el exrector Rodrigo Arocena; y Pablo Paño, investigador de la Universidad de Cuenca (Ecuador). El encuentro permitió contrastar experiencias y desafíos comunes en la participación social a nivel universitario y municipal.

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