Estudio clasifica a los padres en seis categorías.

No existe un manual que enseñe cómo ser padres, sino que es algo que se aprende en el camino. Antes de tener hijos, muchos se hacen una idea de cómo será su relación con ellos, hacen planes sobre su educación y crianza, y se crean altas expectativas.

Pero lo cierto es que muchas veces toda esa planificación se desmorona con la realidad del día a día y al final la crianza de los hijos termina siendo algo totalmente diferente a lo que alguna vez se imaginó. Pero no por esto se debe tirar la toalla y dejar de prestar atención al tema, sobre todo si se considera que los métodos que tienen los padres para criar a sus hijos, influyen directamente en el futuro de ellos.

Así lo concluyó un estudio realizado por investigadores de la Universidad Kobe en Japón, quienes analizaron las respuestas de 5.000 hombres y mujeres a los que se les preguntó sobre el tipo de relación que tuvieron con sus padres durante su niñez.

A los participantes se les pidió decir si estaban de acuerdo o en desacuerdo con afirmaciones como “mis padres tenían confianza en mí” o “sentía que a mi familia no le interesaba”. Con los datos obtenidos, los investigadores dividieron a los padres en seis tipos o categorías:

Los apoyadores
Son aquellos padres que tienen muchísima confianza en sus hijos, les dan independencia, se interesan por lo que les ocurre y pasan bastante tiempo con ellos. Según concluyó el estudio, quienes son hijos de este tipo de padres son más felices y exitosos en términos económicos cuando son adultos. Asimismo, tienen mejores notas en el colegio y menos posibilidades de morir jóvenes.

Los estrictos
Corresponden a aquellos padres que les dan a sus hijos escasa independencia, no confían demasiado en ellos y les imponen muchas reglas. La investigación determinó que a los hijos de este tipo de padres les va bien en el colegio y de adultos tienen más recursos económicos que el promedio. Sin embargo, son menos felices y más estresados.

Los indulgentes
Son aquellos padres que confían en sus hijos, pero no son estrictos y dedican un tiempo promedio para estar con ellos.

Los facilistas
Corresponden a aquellos padres que muestran bajos niveles de interés en sus hijos, no son estrictos, pasan escaso tiempo con ellos e imponen pocas reglas.

Los duros
Son aquellos padres que se interesan poco en sus hijos, no confían en ellos y les dan muy poca independencia. Los hijos de padres indulgentes, facilistas y duros se caracterizan por tener una mentalidad más bien negativa, y también por ganar menos dinero en sus trabajos de adultos

Los promedio
Este tipo de padres fueron el grupo de control para comparar con el resto, es decir, presentaban niveles promedio para todos los factores clave (interés o desinterés, confianza, reglas, independencia, tiempo que pasaban juntos y experiencias al ser regañados).

(El Mercurio, Chile, GDA).

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