El político hoy como fuente periodística

Por Elio García

El periodismo está cambiando. Antes se producía, lideraba y mediatizaba cualquier contenido noticioso. Pero ahora todo eso se desarrolla por fuera de esos espacios.

Lo curioso es que a los políticos aún no les cayó la ficha, por lo menos con algunos de los que a diario tengo contacto.

La mala educación

Le escribo a un conocido político cuyo nombre no es importante decirlo,  una solicitud de entrevista y le explico en la consulta hacia donde apuntaría mis preguntas. Se trata de repreguntar algunas cosas que surgen en una nota que si concedió a un medio capitalino.

Me responde: «Sinceramente este tema no lo voy a comentar porque tenemos la visión puesta en el 27 de marzo con una coalición unida. Cualquier otro tema completamente a las órdenes, la semana próxima estoy en Carmelo si quieres puedo ir hasta la radio.»

El segundo caso es casi similar. Un político con responsabilidades de funcionario le da una nota a un reconocido semanario de alcance nacional. Me responde que no me dará la nota porque ya dijo lo que dijo, donde quería decirlo y que su abogado le pidió llamarse a silencio.

El tercer caso , previo al ingreso de un espacio radial de género político, los consulto por qué han declinado concurrir a mi programa, me contestan con una ironía:  «no queremos politizar el tema.»

Curiosamente los tres casos responden a políticos de tres partidos políticos distintos y no los une el rechazo a permitirme que los entreviste, sino que lo importante es que todos cumplen o cumplieron un fin estratégico en sus notas, un fin político, no necesariamente ligado a la participación sino a sus intereses personales.

Luego de cumplirlos nada es importante. Pero esta actitud es un problema de los políticos, no del periodismo.

Hoy existe un contexto digital y la preocupación no son aquellas fuentes que buscábamos y que hoy van perdiendo fuerza, con actitudes como las que describo en los funcionarios de confianza, los representantes políticos, los sindicales, los activistas.

Querido celular

Hoy nuestro desafío es conectar con las audiencias, no enojarnos con ellas, cuando nos critican, sino mostrar esos enojos, porque allí está la agenda, los temas, la visibilidad de los problemas.

Hoy nos levantamos y vamos al celular y miramos nuestras fotos en Instagram.

Consultamos el facebook mayoritariamente en el interior y en política chequeamos el twitter.

Allí está todo lo que pasa.

Si antes debíamos embarrarnos en la calle para obtener la información, hoy también lo debemos hacer pero con el agregado de terminar la jornada con los ojos en compota por chequear las redes sociales.

Si estas actitudes mezquinas nos alejan de algunos políticos, aquel periodismo enfocado en este tipo de fuentes tiene la posibilidad de cambiar,  de mirar en vivo a la sociedad, e interpretar sus preocupaciones en tiempo real.

Porque todos los días sabemos lo que la gente está buscando, monitoreando las tendencias, el clima social y lo que las audiencias están preguntando.

Revisen las cuentas de facebook de los políticos locales, vean alguna de sus participaciones, las fotos que colocan, algunos diseños que realizan, y nada, saquen ustedes sus propias conclusiones.

El poder está en ustedes, la gente común,  porque ahora pueden producir contenidos, realizar videos, mostrar la realidad en directo casi con la misma calidad que lo hacían aquellos camarógrafos de los medios de comunicación del siglo XX e incluso con mayores audiencias que los medios tradicionales. Se puede opinar sin filtros aunque no le guste al dueño del medio y ya no es necesario el correo de lectores.

 

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