La fábrica volvió a producir pero qué pasó con los tamberos de Calcar

La planta de Tarariras recuperó su actividad bajo una nueva empresa, mientras parte de sus antiguos proveedores encontró otros compradores. Un documento oficial revela que la mitad de los productores considerados para recibir asistencia estatal remitía menos de 500 litros diarios. La investigación también permite dimensionar la reducción histórica de la lechería en Colonia.

La recuperación de la antigua fábrica de Calcar en Tarariras no significa necesariamente que se haya recuperado toda la estructura de productores que durante décadas abasteció a la cooperativa. La industria volvió a funcionar, pero todavía no existe una cifra pública que permita establecer cuántos de sus antiguos remitentes continúan produciendo leche.

Una investigación basada en documentos del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), el Instituto Nacional de la Leche (INALE) y antecedentes legislativos permite reconstruir parte de esa transformación.

Uno de los datos más reveladores aparece en la exposición de motivos del proyecto de ley que el Poder Ejecutivo remitió al Parlamento en julio de 2025 para asistir a los productores afectados por la crisis de Calcar.

De los 82 productores considerados inicialmente, 41 habían remitido hasta 182.500 litros durante 2024, equivalentes a un promedio de hasta 500 litros diarios. Otros 16 se encontraban entre 182.501 y 365.000 litros anuales, 19 entre 365.001 y 730.000 litros, y solamente seis superaban esa última cantidad.

La mitad del grupo pertenecía, por tanto, al estrato de menor volumen de remisión. El documento no precisa cuántos de esos establecimientos estaban ubicados específicamente en Carmelo.

Una crisis que también afectó la producción

La misma documentación estimó en aproximadamente 2,3 millones de dólares las deudas de Calcar con sus remitentes.

Los incumplimientos comenzaron a acumularse durante los últimos meses de 2024 y alcanzaron la totalidad de los pagos correspondientes a febrero y marzo de 2025.

El Poder Ejecutivo reconoció que la falta de ingresos había dificultado la compra de alimentos para el ganado, provocando una reducción de la producción. También identificó obstáculos para que los productores de menor escala encontraran nuevos compradores.

Posteriormente, el MGAP informó que 65 productores habían presentado declaraciones juradas para acceder a una asistencia financiera por 48.965.485 pesos.

La fábrica sigue funcionando

Calcar interrumpió sus operaciones en abril de 2025, pero la planta de Tarariras reanudó la producción a fines de mayo bajo la administración de Nofrock, empresa que posteriormente adquirió las instalaciones.

En diciembre de 2025 procesaba entre 60.000 y 70.000 litros diarios, según información sindical publicada por RO Contenidos. La nueva empresa incorporó antiguos remitentes y productores de otras zonas. Parte de quienes abastecían a Calcar también pasó a entregar leche a Conaprole y otras industrias.

El cambio empresarial ocurrió en un sector que ya venía transformándose. Según los censos agropecuarios, Colonia pasó de 894 explotaciones cuya principal actividad era la lechería en 2011 a 530 en 2024, una reducción del 40,7%.

La disminución antecede a la crisis de Calcar y no significa necesariamente que todos esos establecimientos hayan cerrado.

La información disponible permite comprobar la recuperación industrial y los cambios comerciales, pero no determinar cuántos antiguos proveedores siguen activos en 2026.

La fábrica continúa produciendo. Lo que falta conocer es cuánto de la estructura de tamberos que sostenía a la cooperativa permanece hoy en la actividad.

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