El organismo expresó su “preocupación” por la falta de una resolución que permita avanzar con la planta de hidrógeno verde y respaldó su instalación en el litoral. La declaración, aprobada por 9 votos en 14, traslada al Poder Ejecutivo un mensaje político: pide acelerar la viabilidad de una inversión que considera estratégica.
El Congreso Nacional de Ediles decidió intervenir en la discusión sobre el futuro del proyecto de HIF Global en Paysandú. Y lo hizo con una declaración que va más allá de expresar respaldo a una inversión privada: manifestó su preocupación por la falta de una resolución que permita avanzar con la planta y exhortó directamente al Poder Ejecutivo a agilizar las condiciones para su radicación.
La declaración fue aprobada este domingo 13 de setiembre por 9 votos en 14, durante una instancia de la Mesa Permanente celebrada en la sala de sesiones de la Junta Departamental de Colonia.
El texto coloca así al Congreso Nacional de Ediles dentro de un debate que hasta ahora ha tenido como protagonistas principales al Gobierno, la empresa y los actores políticos y sociales vinculados al proyecto. Desde el ámbito departamental surge ahora una señal dirigida al Ejecutivo nacional: para una mayoría del organismo, la demora en una definición ya constituye motivo de preocupación.
Una inversión que los ediles consideran estratégica
El argumento central de la declaración es económico y territorial.
Según el documento aprobado, la planta proyecta una inversión superior a los 5.000 millones de dólares y representaría una oportunidad para el desarrollo de Paysandú y del litoral oeste mediante la generación de empleos directos e indirectos, infraestructura, innovación y nuevas cadenas productivas.
El Congreso no presenta esos efectos como un asunto exclusivamente departamental. Su planteo amplía la escala y sitúa la eventual instalación de HIF Global dentro de una estrategia nacional vinculada a nuevas fuentes de energía.
En esa lectura, el proyecto permitiría posicionar a Uruguay en un sector de creciente importancia internacional y dar continuidad al proceso de transformación energética desarrollado en el país durante las últimas dos décadas.
Es precisamente esa dimensión la que explica el tono de la resolución. El organismo no reclama solamente una respuesta para Paysandú: plantea que la capacidad del país para recibir y concretar grandes inversiones también está en juego.
El mensaje político está dirigido al Poder Ejecutivo
La frase de mayor contenido político aparece al final.
El Congreso Nacional de Ediles exhorta al Poder Ejecutivo a “agilizar la viabilidad y la radicación de inversiones dentro del marco legal”. La formulación es cuidadosa, pero establece con claridad dónde sitúa el organismo la responsabilidad por el próximo movimiento.
No exige que el proyecto sea autorizado sin condiciones ni propone apartarse de los procedimientos previstos. Por el contrario, introduce expresamente el respeto al marco legal. Pero al mismo tiempo reclama velocidad en las decisiones.
Esa combinación —respaldo a la inversión, respeto de las normas y exigencia de una definición— constituye el núcleo político de la declaración.
También resulta significativo que el pronunciamiento no quede limitado a HIF Global. Los ediles extendieron su respaldo a otros proyectos de inversión en el país capaces, según señala el texto, de generar mejores oportunidades laborales para los uruguayos.
De esa manera, el caso de Paysandú aparece utilizado como punto de partida de una discusión más amplia: qué condiciones ofrece Uruguay para transformar anuncios de grandes inversiones en proyectos efectivamente instalados.
El ambiente aparece como una condición
La declaración incorpora además la cuestión ambiental, uno de los componentes centrales de cualquier discusión sobre proyectos industriales de esta magnitud.
El Congreso sostiene que el desarrollo planteado debe realizarse considerando las más estrictas normas de protección ambiental. Sin embargo, el documento no desarrolla cuáles son esas exigencias, ni analiza estudios, autorizaciones o eventuales impactos del proyecto.
Por eso, el pronunciamiento debe leerse por lo que es: una definición política de respaldo, no una evaluación técnica o ambiental.
El organismo toma posición sobre la conveniencia de que la inversión avance y establece como condición general el cumplimiento de las normas ambientales y legales correspondientes. La resolución sobre esos aspectos permanece fuera del alcance de la declaración.
Una mayoría, pero no unanimidad
El resultado de la votación agrega un elemento relevante: el documento obtuvo 9 votos de un total de 14.
El respaldo fue suficiente para convertir el planteo en una declaración del Congreso Nacional de Ediles, aunque no existió unanimidad entre quienes participaron de la decisión.
Sin información adicional sobre la discusión desarrollada durante la sesión ni sobre los fundamentos de los cinco votos que no acompañaron el texto, no es posible establecer cuáles fueron las diferencias.
Lo que sí queda establecido es la posición institucional aprobada: el Congreso quiere que HIF Global avance en Paysandú y entiende que el Poder Ejecutivo debe acelerar las definiciones necesarias dentro de la legislación vigente.
La señal partió de Colonia, pero su destinatario está en Montevideo y el proyecto en Paysandú. Esa geografía resume, en buena medida, la dimensión que los ediles procuraron darle al asunto: una inversión localizada en el litoral que, a juicio de la mayoría que aprobó la declaración, dejó de ser solamente una cuestión departamental para convertirse en un asunto de alcance nacional.
