La pasta de dientes cuesta en Uruguay, en promedio, 70% más que en Argentina, Brasil y Chile, según un relevamiento del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) divulgado por Búsqueda. La comparación se realizó a través de supermercados y tomó los precios de las mismas marcas comercializadas en esos países.
El dentífrico, un producto de uso cotidiano para la higiene bucal, se convirtió así en uno de los principales ejemplos utilizados por el gobierno para fundamentar su proyecto de ley de “competitividad y reducción del costo de vida”.
El diagnóstico del MEF apunta a las barreras regulatorias que dificultan que distintas empresas importen un mismo producto ya registrado y autorizado en Uruguay. En el mercado local de pasta dental, Colgate-Palmolive concentra la mayor parte de las ventas, según informó Búsqueda.
Más importadores para aumentar la competencia
La propuesta del Poder Ejecutivo es habilitar un segundo importador o “registrante subsiguiente” de un producto que ya cuente con autorización sanitaria. De esa manera, la administración no volvería a exigir información que ya fue evaluada durante el registro original.
El nuevo importador deberá demostrar la autenticidad del producto y garantizar la trazabilidad de los lotes, un requisito que permitiría identificar y retirar la mercadería ante un eventual problema sanitario. Además, el registro original deberá tener más de un año.
El gobierno entiende que reducir esas barreras puede facilitar la aparición de nuevos oferentes y generar una competencia que presione los precios a la baja.
Según estimaciones del MEF, si los precios de los productos analizados se acercaran a los promedios regionales, el ahorro potencial equivaldría a aproximadamente un punto porcentual del costo de vida. En los hogares de menores ingresos, el impacto podría acercarse a dos puntos, de acuerdo con los cálculos presentados por el organismo.
