Una mujer fue condenada por su participación en una organización que cometía fraudes informáticos mediante engaños vinculados a falsas ofertas laborales, en una maniobra que dejó al menos 71 víctimas y decenas de intentos fallidos.
La investigación fue llevada adelante por la Fiscalía de Flagrancia y Turno de 16º turno, a cargo de la fiscal Bettina Ramos, en coordinación con la Dirección de Investigaciones de la Policía Nacional, la Dirección General de Cibercrimen, Delitos Financieros y la División de Investigaciones de Zona 2.
De acuerdo con la causa, la operativa se desarrolló entre octubre de 2024 y febrero de 2026 y provocó un perjuicio económico superior a los seis millones de pesos, considerando montos en moneda nacional y dólares.
El mecanismo consistía en publicar avisos de empleo en redes sociales para cargos como guardias de seguridad o choferes “VIP”. A quienes se postulaban se les solicitaba documentación, fotografías y otros datos personales durante supuestas entrevistas laborales. Luego, esa información era utilizada para tramitar préstamos y abrir cuentas bancarias sin autorización de las víctimas.
Según la investigación, el dinero era transferido a cuentas manejadas por integrantes del grupo o por terceros utilizados como “mulas”. También se comprobó que las entrevistas se realizaban en espacios de cowork y locales gastronómicos para dar apariencia de legalidad.
La investigación, denominada “Operación Selfie”, reunió pruebas a partir de testimonios de víctimas, registros de comunicaciones, informes bancarios y pericias especializadas.
La principal responsable fue condenada mediante proceso abreviado como autora de asociación para delinquir agravada y reiterados delitos de fraude informático agravados, a tres años y seis meses de penitenciaría. En la misma causa ya había sido condenada otra integrante del grupo a 12 meses de prisión en régimen de libertad a prueba.
