Instituciones vinculadas al sector apícola presentaron un informe actualizado sobre los graves episodios de mortandad y despoblamiento de colmenas registrados desde la segunda quincena de noviembre en distintas zonas del país, con especial impacto en el departamento de Colonia, una de las principales áreas apícolas del Uruguay.
De acuerdo con el documento, productores del oeste del país comenzaron a reportar de forma extraoficial la pérdida masiva de abejas, con colmenas parcialmente despobladas y, en algunos casos, completamente muertas. Los episodios se concentran principalmente en Colonia y Soriano, aunque también se han detectado situaciones similares en San José, Flores, Florida, Río Negro, Canelones y Paysandú.
Las colmenas afectadas se encuentran en entornos agrícolas, en zonas donde predominan cultivos de colza y trigo —en etapa de cosecha o ya cosechados—, así como maíz en crecimiento y soja en proceso de implantación. Según el informe, por la extensión territorial de los casos, la sintomatología observada y el momento del año, no es posible atribuir estos eventos a la dinámica natural de las colmenas ni a prácticas habituales de manejo apícola.
Hasta el momento, se reportan más de 13.759 colmenas afectadas, una cifra que genera preocupación en el sector, especialmente en Colonia, donde la apicultura tiene un peso relevante tanto productivo como ambiental.
Investigaciones en curso y toma de muestras
Ante la situación, en el marco del proyecto de investigación ANII INNOVAGRO, equipos técnicos comenzaron a visitar apiarios afectados, constatar la mortandad, documentar los casos y tomar muestras de abejas muertas, polen y otros componentes de las colmenas.
Las muestras de abejas fueron enviadas al laboratorio de análisis de compuestos traza del CENUR Litoral Norte de la Universidad de la República, donde se encuentran en proceso de análisis. Los resultados se esperan en un plazo aproximado de tres semanas. En paralelo, la Dirección General de Servicios Agrícolas (DGSA) analiza muestras correspondientes a denuncias formales ya presentadas.
Asimismo, se están realizando análisis polínicos de miel y polen con el objetivo de identificar los cultivos en los que estaban trabajando las abejas antes de los episodios de mortandad.
Desde el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) se llevaron a cabo bioensayos preliminares que confirmaron que uno de los productos evaluados genera mortalidad significativa en abejas. No obstante, los técnicos aclaran que esos resultados no permiten, por el momento, establecer una correlación directa con lo observado en campo, debido a la complejidad de los factores que pueden intervenir en condiciones reales. En ese sentido, se prevén nuevas evaluaciones.
Coordinación institucional y próximos pasos
El 21 de noviembre se realizó la primera reunión convocada por la Comisión Honoraria de Desarrollo Apícola (CHDA), con la participación de diversas instituciones del sector, para coordinar acciones y unificar información.
El informe señala que, si bien el país cuenta con capacidades analíticas relevantes, se resolvió enviar parte de las muestras al exterior para ampliar el espectro de análisis y acortar los tiempos de respuesta. La Dirección General de la Granja (DIGEGRA) y la DGSA del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca financiarán estos estudios a través de fondos específicos.
Las instituciones firmantes subrayan la gravedad de la situación y aseguran que se trabaja para avanzar con rapidez, sin descartar hipótesis y manteniendo cautela hasta contar con resultados concluyentes. También se exhorta a los productores afectados, particularmente en Colonia, a realizar las denuncias correspondientes ante los organismos competentes, a fin de fortalecer la investigación.
