Los tambores llaman a reflexionar sobre la equidad racial en el Día del candombe

Fotografía de archivo en la que se registró la fachada del edificio del grupo de candombe Asociación C1080, en el barrio Sur, en Montevideo (Uruguay). EFE/ Raúl Martínez

Por Alejandro Prieto

Con la actuación de diversos grupos a puro ritmo y color, los tambores llaman a reflexionar sobre la equidad racial y reivindican la «otra cara» de la historia del relato histórico en el marco del Día nacional del candombe en Uruguay.

Con «mucho trabajo», así vive la Casa de la Cultura Afrouruguaya la preparación del desfile de Llamadas especial que, a partir de las 16.00 hora local ) tomará la calle Isla de Flores en el Barrio Sur de Montevideo como parte de una jornada que no es de celebración sino de «conmemoración».

MEMORIAS DEL MEDIO MUNDO

Es que, como explica a EFE el presidente de la institución, Diego Nierez, el declarado en 2006 como el Día nacional del candombe, la cultura afrouruguaya y la equidad racial toma su fecha de un día oscuro para la comunidad.

Fue el 3 de diciembre de 1978 cuando la dictadura cívico-militar del país (1973-1985) desalojó el mítico conventillo -complejo de viviendas- Medio Mundo, ubicado en la calle Cuareim al número 1080, y considerado como uno de los sitios emblemáticos donde nació el candombe -ritmo de raíces africanas creado en el Río de la Plata-.

Según detalla el director de la Unidad para el Tratamiento Étnico Racial de la Cancillería uruguaya, Javier Díaz, los tambores sonaron «a modo de resistencia y despedida» en ese día, que recuerda como «triste» para la historia del país y que, con un tinte simbólico, 28 años después se lo estableció por ley como un día de reflexión sobre el aporte sociocultural de la comunidad afrouruguaya.

Para Díaz, que integra la Comisión Interministerial de Apoyo al Tango y al Candombe (CIATyC), es en memoria de ese embate contra una de las tres cunas del candombe, que se reconocen por las diferentes «escuelas» o variantes del ritmo surgidas en las zonas montevideanas de Cordón, Palermo y Barrio Sur, que hoy Uruguay reivindica la que Nierez reconoce como la mayor «demostración» de la cultura afrouruguaya.

«La principal demostración artística que tiene nuestro colectivo es el candombe, que se vuelve algo nacional, porque no solamente es de los afrodescendientes sino que hoy es tocado por todo el Uruguay y es representante a nivel turístico para el exterior», subraya.

QUE SUENE FUERTE LA EQUIDAD

Además de las Llamadas, este sábado el público podrá ver en el Museo del Carnaval de Montevideo espectáculos de la asociación Africanía y las comparsas -grupos de candombe- C1080 y Lonjas de Cuareim, por lo que Díaz destaca que la CIATyC impulsa desde 2012 diversas actividades de apoyo al candombe.

Es que la Comisión, integrada por los ministerios de Educación y Cultura, Relaciones Exteriores y Turismo, se aboca a la preservación y la difusión del candombe en tanto expresión reconocida en 2009 por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad con un énfasis en talleres, espectáculos y asistencia a los artistas en sus giras.

«Un desafío que se ha marcado fuertemente es apuntar a la descentralización y que las diferentes manifestaciones del candombe se puedan expresar en todo el territorio», apunta sobre una expresión artística que este sábado tendrá también actividades conmemorativas en el departamento norteño de Tacuarembó.

Por su parte, Nierez indica que la jornada también será de redoblar esfuerzos en pos de «una sociedad más justa en términos de racismo y convivencia», pues la discriminación sigue afectando a la comunidad, que tiene aún «niveles de pobreza muy altos».

Según el referente, por ejemplo, este año hubo denuncias por «ruidos molestos» contra las comparsas, lo que, entiende, habla de baja tolerancia hacia una expresión que hizo a la historia cultural del país; historia que, abunda, dejó de lado otra «cara» de los hechos.

«La historia cuenta poco sobre los afrodescendientes, lo que conocemos es que eran esclavos pero no que fuimos moneda de cambio y la importancia que tuvo eso para la economía», sentencia, y añade que, como «la historia la cuentan los que ganan», hay que trabajar para plasmar en los libros educativos «la historia real». (EFE)

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