Mayo «letal» para Colombia y Uruguay y una Copa América a mala hora en Brasil

EFE/ Ricardo Maldonado Rozo

La lucha contra el coronavirus en este mayo de 2021 mostró una cara más que dramática para Colombia y Uruguay, donde las cifras de casos y muertes no hicieron más que aumentar exponencialmente, y el último día del mes le dejó una Copa América a Brasil como una especie de regalo «envenenado» en medio de una muy grave ola de contagios.

El continente americano alcanza hoy la muy impactante cifra de 67.178.933 casos y 1.646.407 muertes por la covid-19 (según datos de la Organización Mundial de la Salud), pero ya es América Latina la región que centra la atención mundial como foco de la expansión del patógeno, con una nación como Perú que este lunes volvió a ser el país con mayor tasa de mortalidad en el mundo.

COLOMBIA: 15.000 MUERTES EN MAYO

A pesar de que ya se acerca a las 10 millones de vacunas aplicadas, el número de fallecimientos por la covid-19 en Colombia rebasó las 15.000 en mayo, el más alto mensual en lo que va de la pandemia.

El tercer pico pandémico parece no tener techo dado que las cifras diarias de fallecimientos e infecciones no han dejado de aumentar desde abril pasado. Los primeros rondan los 500 mientras que las segundas pasan los 20.000 en las últimas semanas.

Aunque los expertos advierten que Colombia podría estar atravesando por una meseta epidemiológica por las cifras acumuladas desde Semana Santa, cuando miles de ciudadanos viajaron y se aglomeraron en celebraciones, está aún por verse el impacto de las gigantescas concentraciones por el paro nacional que enfrenta el país desde el pasado 28 de abril.

EN URUGUAY NO FUNCIONÓ EL BLINDAJE

Si las cifras de Colombia, con 51 millones de habitantes, son preocupantes, las de Uruguay, con 3.500.000, ya llegan al grado de alarmantes.

Uruguay cerró mayo con 37.226 casos activos y un total de muertes cercano al de abril (en torno a 1.600), a pesar de la sugerencia del llamado Grupo Asesor Científico Honorario (GACH) de «blindar» el mes, en una triple combinación de medidas gubernamentales, acatamiento de estas por parte de la población y aumento del ritmo de vacunaciones.

El blindaje no funcionó, ya que en mayo se registraron las primeras jornadas con más de 4.000 nuevos casos desde marzo de 2020. Además, el presidente Luis Lacalle Pou mantuvo su postura de apelar a la «libertad responsable» de cada individuo y el Gobierno no llamó a retomar la actitud del «Quédate en casa» o «No salgas», que había sido regla al inicio de la pandemia.

BRASIL RECIBE LA COPA AMÉRICA EN MEDIO DE UNA GRAVE OLA

En la mañana de este lunes el mundo futbolístico se vio sorprendido por la noticia de que la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) le dio a Brasil la sede de la Copa América, que se debe disputar en junio.

Una Copa América de la que bajaron a Colombia por la petición de postergarla hasta fin de año por no poder llevar público a sus estadios, y de la que Argentina también fue apartado por las discrepancias gubernamentales internas debido al creciente impacto del coronavirus.

Pero Brasil, un «País do Futebol» que otrora hubiera recibido con batucada y caipirinha esta noticia, hoy la acoge como un «dulce envenenado», en medio de un muy importante repunte de contagios y un creciente descontento por la gestión del presidente Jair Bolsonaro contra la covid-19, que se ha cobrado la vida de cerca de 500.000 brasileños.

Este lunes Brasil sumó 860 nuevas muertes, con lo que el total llegó a las 462.791, con 30.434 nuevos positivos.

En una muestra de que esta decisión trasciende los linderos futbolísticos, el Partido de los Trabajadores (PT), del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, se pronunció en contra, argumentando que el país atravesaba una tercera ola del virus, con un riesgo de falta de camas UCI, de suministros y con una vacunación lenta.

Incluso el Partido Socialista Brasileño (PSB) anunció que presentará una demanda ante la Corte Suprema para que prohíba la realización del torneo en el país.

En la última semana Brasil ha reportado una media de cerca de 62.000 contagios y 2.000 muertes asociadas a la covid-19, y la gestión de Bolsonaro, escéptico sobre los efectos del patógeno aunque ya lo sufrió, viene siendo investigada por un comité senatorial en el que en cada sesión se vierten detalles que enfurecen al pueblo.

VACUNACIÓN AVANZA EN ECUADOR, ARGENTINA Y CHILE

Mientras tanto, la vacunación sigue avanzando en América. Las autoridades aprobaron este lunes el uso del medicamento de Pfizer-BioNTech en menores de entre 12 y 16 años en Chile, el segundo país con el proceso de inmunización más rápido del mundo.

Este grupo de edad se unirá así en las próximas semanas a las 7,9 millones de personas que ya han recibido el esquema completo de vacunación, dentro de una población total de 19 millones.

A su vez, el nuevo presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, presentó el nuevo Plan de Vacunación para vacunar a 9 millones de sus compatriotas en sus primeros 100 días de Gobierno.

Se trata de un ambicioso proyecto que busca en los próximos tres meses la vacunación del 72 % de la población, para lograr la tan ansiada inmunidad de rebaño en un país donde aún las clases son en su inmensa mayoría virtuales, continúa instaurado el teletrabajo y la economía sobrevive gracias al respaldo internacional.

Y tras haberse zanjado el asunto de la Copa América, Argentina recibió 2.148.600 dosis de vacunas de Astrazeneca, el mayor lote llegado hasta la fecha y con el componente activo de dichas dosis fabricado en territorio argentino.

REVISIÓN AL ALZA DE LA MORTALIDAD EN PERÚ

La adición de más de 111.000 nuevos decesos hizo que el Gobierno peruano revisara al alza la cifra de fallecimientos por la covid-19, con lo que el país suramericano volvió este lunes a ser el poseedor de la mayor tasa de mortalidad del mundo.

Este ajuste se debió a la labor de un grupo de trabajo técnico que presentó hoy un informe final en el que estableció que los decesos alcanzaron los 180.764 desde marzo de 2020 hasta el último 22 de mayo, lo que llevó La tasa de mortalidad por el coronavirus a 551 fallecidos por cada 100.000 habitantes, superando así a Hungría y República Checa, que encabezaban el listado a comienzos de mayo.

Perú ya fue primero mundial en esta fatal estadística en agosto de 2020, durante la primera ola.

EFE

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