La historia oculta de tres argentinas que participaron en la Guerra de Malvinas

Fotografía sin fecha cedida por 'En el camino producciones' donde están, de izquierda a derecha, las enfermeras Alicia Reynoso, Ana Masitto y Stella Morales mirando hacia el horizonte en el mar en Comodoro Rivadavia, donde se encontraban destacadas durante la Guerra de las Malvinas, una historia que recoge el documental "Nosotras también estuvimos". EFE/ En El Camino Producciones

La historia de la Guerra de las Malvinas se suele ilustrar en Argentina con jóvenes soldados hombres que vivieron horrores en un territorio frío y cayeron contra Reino Unido, pero un documental muestra 39 años después una vertiente poco conocida, la de tres enfermeras que participaron en la guerra.

«Estaban condenadas al olvido seguramente por ser mujeres, también por ser enfermeras, porque fueron testigo de lo peor de la guerra (…). Lo que tenían para contar era algo que no se quería contar», dice a Efe el director del documental «Nosotras también estuvimos», el argentino Federico Strifezzo.

Apunta así al hecho de que la dictadura argentina (1976-1983) trató de silenciar la realidad de ese conflicto bélico de 1982 en el que cayeron derrotados contra Reino Unido, de forma que el silencio forzado de un total de catorce enfermeras participantes tapó las heridas de los combatientes, los jóvenes soldados mal alimentados, los cuerpos congelados y los maltratos.

TRES HEROÍNAS ESCONDIDAS

«Nosotras también estuvimos» se centra en tres de esas enfermeras, miembros de la Fuerza Aérea argentina, que permanecieron destacadas en la ciudad de Comodoro Rivadavia, en el sur de Argentina, y que aguardaban allí la llegada de los heridos en combate desde las islas.

En el filme, Alicia Reynoso, Stella Morales y Ana Masitto vuelven por primera vez juntas a los lugares de Comodoro Rivadavia en donde estaban en 1982 sus campamentos y refugios, lugares que hoy en el mejor de los casos son cuevas abandonadas y en el peor, solares vacíos.

Y hablan, lloran y sueltan una carga demasiado pesada, a la sombra de los veteranos comúnmente reconocidos por la sociedad.

«Ellas estaban treinta y pico años calladas. Una de ellas, Ana, cuenta que estuvo más de diez años sin contarle al marido (…) que estuvo en la Guerra de las Malvinas, Alicia a sus hijos no les permitía prender la tele el 2 de abril. Era una historia que tenían realmente muy enterrada», explica Strifezzo.

EL DIRECTOR LAS ENCONTRÓ A PARTIR DE UNA FOTO

Strifezzo conoció la historia a partir de una foto de la guerra en la que salían ellas tres, algo que disparó su curiosidad, y a partir de ahí vio portadas de revistas de la época en las que les hicieron reportajes durante la contienda, uno de ellos con el titular: «en medio de la guerra, con coraje y perfume de mujer».

En la cinta, rememoran sus declaraciones optimistas sobre la guerra y las advertencias de sus superiores: «¿pero no vayan a hablar, eh?», cuenta una de ellas que les dijeron.

En una de esas noticias se afirmaba que algunas de las mujeres eran voluntarias, «una de las grandes mentiras» de la dictadura, según Strifezzo, ya que en realidad las catorce mujeres eran profesionales de la Fuerza Aérea del país sudamericano.

El documental fue estrenado en el Festival de Trieste y el pasado miércoles, a falta de dos días para el 39 aniversario del inicio de la Guerra de las Malvinas, se proyectó en Comodoro Rivadavia.

UN RECONOCIMIENTO OFICIAL PARCIAL

A día de hoy, esas tres enfermeras y sus compañeras tienen un reconocimiento por parte del Congreso de la Nación, pero «las siguen negando como veteranas por no haber ido a las islas».

Según Strifezzo, a pesar de no haber estado en las islas, «cumplieron un rol que tenía mucho valor», paralelo al de los que estuvieron en el campo de batalla, donde fallecieron 649 argentinos, 255 británicos y tres isleños.

En un tiempo en el que las mujeres comenzaban a abrirse paso en las fuerzas armadas de los estados, las historias de vida de Alicia, Stella y Ana llevan «otra visión de la guerra».

«Creo que el documental habla de la guerra desde un lugar más cercano, más humano, más emotivo. Quizás puede ser un aporte a lo que existe hoy respecto a la Guerra de Malvinas», explica el director.

EFE

Salir de la versión móvil