Una Copa América de estrellas apagadas

El jugador de Uruguay Luis Suárez durante el partido Uruguay-Japón del Grupo C de la Copa América de Fútbol 2019, en el Estadio Arena do Grêmio de Porto Alegre, Brasil, el 20 de junio de 2019. EFE/Sebastião Moreira/Archivo

La Copa América de Brasil 2019 cerró sus puertas en el Maracaná con un triunfo de la anfitriona en una edición pródiga de actuaciones estelares, en la que los bloques se impusieron a los colectivos y un defensor veterano, el lateral brasileño Daniel Alves, de 36 años, fue elegido el mejor jugador.

Mermada desde antes de su inicio por la lesión de la gran estrella local, el delantero Neymar, que cayó en un amistoso previo contra Catar, el abanico de posibles estrellas de la Copa América se abrió antes del inicio del torneo.

Con el argentino Lionel Messi a la cabeza, la nómina de aspirantes a escribir su nombre en la historia de la Copa América con una actuación memorable incluía a los uruguayos Luis Suárez y Edinson Cavani, los colombianos James Rodríguez y Radamel Falcao, el chileno Alexis Sánchez o los locales Gabriel Jesús, Phillipe Coutinho y Roberto Firmino, entre otros.

Sin embargo, ninguno de ellos brilló de forma continua en el torneo, algunos mostraron destellos intermitentes, y otros apenas fueron importantes para sus selecciones.

Particularmente dolorosa fue la Copa América de Lionel Messi, embarcado en una Argentina que vivió en el alambre toda la fase de grupos, pasó a cuartos con un 0-2 en el último partido ante Catar, superó a Venezuela (0-2) y sucumbió contra Brasil (2-0) en un partido en el que la ‘Pulga’ acabó vertiendo críticas muy duras sobre la actuación arbitral y para la organización de la Conmebol.

Apenas un gol, de penalti contra Paraguay (1-1), contempló a Messi en esta edición en la que fue aclamado por multitud de hinchas brasileños pese a la rivalidad histórica entre ambos países. Por la ‘Albiceleste’, el ariete Lautaro Martínez, con dos goles, fue el descubrimiento que hizo funcionar el esquema de Lionel Scaloni.

Tampoco la Uruguay de Cavani y Suárez rindió como se esperaba. Después de un inicio arrollador ante Ecuador (4-0) con un gol para cada uno, la selección charrúa sufrió ante Japón (2-2) con tanto de Suárez de penalti, y se impuso por la mínima a Chile (0-1) con un gol postrero del ‘Matador’ Cavani.

Pero ninguno de los dos logró desequilibrar el marcador en los cuartos ante Perú, ya que los goles de uno y otro, y el de su compañero Nahitán Nández, fueron todos en fuera de juego. En los penales, Luis Suárez erró el primero ante el portero peruano Pedro Gallese, y ahí se acabó el torneo de la ‘Celeste’.

Colombia arrancó la Copa América lanzada. Una fase de grupos inmaculada (0-2 a Argentina, 1-0 a Catar y 1-0 a Paraguay) hacía pensar que los cafeteros eran firmes candidatos al triunfo. Sin un James ni un Falcao espectaculares, el delantero Duván Zapata fue la estrella con dos tantos, pero su camino se detuvo en los penaltis, ante Chile y en cuartos de final (0-0 y 4-5).

En la ganadora de 2015 y 2016, Alexis Sánchez y Eduardo Vargas apostaban a mantener su hegemonía en el torneo, con dos goles cada uno en la primera fase y un juego práctico para eliminar a Colombia en cuartos; pero en semifinales se encontraron con un Perú que desarmó absolutamente a la ‘Roja’ y ganó claramente por 0-3.

Tampoco la campeona, Brasil, tuvo una estrella rutilante que animara a los aficionados de la ‘Canarinha’, sino que ese papel fue rotando: primero lo tomó Coutinho con sus dos goles ante Bolivia, después fue Everton ‘Cebolinha’ con sus regates, desbordes y goles, en una Copa América en la que fue máximo anotador con tres, empatado con el peruano Paolo Guerrero.

En semifinales Gabriel Jesús rompió una racha de casi dos años sin marcar con la ‘Verdeamarela’ y pareció reclamar para sí el puesto de estrella del torneo, más aún cuando fabricó el 1-0 de la final con un gran regate antes de ceder para Everton, y añadió el 2-1 justo antes del descanso. Pero un salto exagerado sobre Carlos Zambrano generó su segunda amarilla y expulsión de la final.

Por todo ello fue Alves el acreedor del trofeo al mejor futbolista, después de haber generado peligro durante todo el torneo por su banda derecha y haber sido clave tanto en las semifinales, con un jugadón con sombrero y quiebro que culminó en el 1-0 de Roberto Firmino contra Argentina, y un gran pase elevado hacia Gabriel Jesús en la final, para el primer tanto de la anfitriona.

Junto a Alves, otra estrella veterana, el delantero Paolo Guerrero (35 años), estrella de la sorprendente finalista Perú, reclamó su papel como gran artillero de la Copa América marchándose con tres goles -dos de ellos de penalti- y erigiéndose con 14 en uno de los cinco mejores goleadores de la historia del torneo, a apenas tres del argentino Norberto Méndez y brasileño Zizinho.

Con ellos, otros tantos jugadores en principio alejados del radar de las grandes estrellas, brillaron por momentos en la Copa, casos del mencionado Everton, el peruano Christian Cueva, el chileno Charles Arangüiz, el uruguayo Nico Lodeiro, el extremo venezolano Darwin Machís y su compatriota, el portero Wuilker Faríñez, el guardameta paraguayo Roberto ‘Gatito’ Fernández, o el extremo japonés Koji Miyoshi.

Estrellas fugaces, flores por un día en un torneo más de bloques que de grandes solistas. Una Copa América que añoró a Neymar, miró con extrañeza un nuevo fracaso de Lionel Messi con Argentina y atendió al fracaso de varias selecciones llamadas a más en unos cuartos de final sin prórroga, decididos en tres de los cuatro casos desde el punto de penalti.

La Copa América apagó las luces en el Maracaná, pero volverá a abrirlas en un año, en la edición de Colombia y Argentina, donde de nuevo muchas estrellas tratarán de brillar con luz propia en el torneo de selecciones más antiguo del mundo.

Miguel Ángel Moreno

Salir de la versión móvil