Lorier y la idea de crear un complejo agro alimentario nacional

Eduardo Lorier conversando con un gremialista en el patio del Comité Héctor Grosso de Carmelo.

Entrevista de Elio García /

Es de estilo que cuando los políticos están de gira por el interior vienen con una batería de temas y hablan sobre los mismos con gran intensidad. Es cierto que también vienen a escuchar pero de eso, los periodistas no acostumbran preguntar.

Hace unos días estuvo el secretario general del Partido Comunista del Uruguay, Eduardo Lorier, quien también trabaja en el Parlamento como suplente del senador Marcos Carámbula.

Lorier llegó, por lo menos a nuestra entrevista, con un solo tema, su proyecto de instalar un complejo agro alimentario nacional con todos los chiches, para competir en el mundo.

En esas visiones generales que tiene todo político del mundo y de las cosas ¿cuál es su inquietud actual más grande?
Tal vez en buscar cómo desarrollar a Uruguay.

Y en esa búsqueda ¿cuál es su propuesta?
Se trata de un complejo pesquero, agro alimentario nacional.

Suena importante ¿en qué consistiría?
En la creación de una institución que no necesariamente tiene que ser estatal. Puede estar integrada por productores de distintos rubros, junto a los trabajadores en forma asociativa como cooperativa y si con una presencia estatal. No descartamos las inversiones extranjeras asociadas.

¿Qué impacto tendría esta idea en el Uruguay?
Podríamos pasar a un nuevo nivel productivo en el Uruguay, sobretodo en la ganadería de carne. Producir 300 mil terneros más anuales, lo que equivaldría a los ingresos de toda una temporada turística. Evitando además que se nos vayan en pie 240 mil animales, como se nos fueron este año que se faenan en frigoríficos extranjeros cuando lo podríamos hacer acá.

Usted habló de un complejo agro alimentario ¿qué otros sectores abarcaría?
Sería un complejo que también procesaría productos vinculados a la granja, también abarcaría otro importante sector productivo que es la pesca que hoy esta desnorteada.

En el sector ganadero ¿cuál es la realidad social del mismo?, se lo pregunto para conocer si la idea engloba a todos.
Obviamente que no son los mismo, hay capas sociales muy diferenciadas entre los ganaderos, no todos son iguales. Los más humildes son los que tienen los peores campos, son criadores.

Cuando se refiere a esos sectores ¿lo puede traducir en números?
Hay 27 mil productores inscriptos en el Ministerio de Ganadería como productores familiares y 13 mil de ellos son productores criadores. Se trata de un sector que emplea muy poca mano de obra asalariada si es que la emplean. Se caracterizan por tener las peores tierras y lo único que pueden hacer es criar el animal, no lo pueden engordar. Después tenemos el sector de los invernadores, más reducido con estancias más grandes, con los mejores campos y vínculos más estrechos con los frigoríficos. El último orejón del tarro siempre son los criadores.

¿En qué lugar del país ubicaría este complejo?
El Complejo en la participación de la cadena cárnica habría que ubicarlo en el mejor lugar que estimen los técnicos. Tiene que ser una planta de última generación, su costo andaría por los 50 millones de dólares.

¿Cómo conseguir ese dinero?
Y no es una cifra difícil de conseguir, hay líneas de crédito de promoción y el mismo Estado uruguayo podría estar invirtiendo en algo que le daría 300 mil novillos más en un lapso de tres a cuatro años.

Toda idea nueva tiene siempre algunos argumentos críticos ¿cuáles son?
Hay muchos que recuerdan al Frigorífico Nacional anterior y dicen que es una experiencia que fracasó. Lo que nosotros decimos es que el mismo fue saboteado desde el origen por otros intereses que tocaba el emprendimiento. Principalmente los frigoríficos extranjeros. El Frigorífico Nacional arrancó mal con una planta que tenía ya 30 años de vejez.

¿Cuál es el mayor encanto que tiene el proyecto?
Tener soberanía alimentaria. Pasa en Cuba por ejemplo, donde tiene una gran afluencia de turistas pero no tienen la suficiente producción alimenticia en cantidad y calidad teniendo que importar a altos precios. Nadie puede competir con la carne en Uruguay, nosotros siempre los derrotaremos. Esto nos permite apropiarnos de una parte de la plusvalía que se genera en otros países, generando una renta diferencial que es la base del Uruguay y el sub conjunto. Los gobiernos batllistas se apropiaron de esta renta diferencial, de ahí la queja de los ganaderos y crearon el Uruguay que hoy conocemos. El Uruguay de la industria sustitutiva de importaciones. El edificio emblemático del Palacio Legislativo, el Estadio Centenario o el Palacio Salvo nacieron de la renta diferencial. Montevideo es producto de ella.

 

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