El océano Pacífico ecuatorial registró durante 2026 una rápida transición desde condiciones de La Niña hasta un episodio de El Niño de fuerte intensidad. El cambio, que se produjo en pocos meses, presenta valores de temperatura que no tienen antecedentes similares en los registros modernos para esta época del año, según informó la agencia meteorológica brasileña MetSul.
A comienzos de 2026, la región Niño 3.4 —utilizada como referencia para determinar la presencia de El Niño o La Niña— registraba una anomalía de temperatura superficial del mar de -0,7 grados, correspondiente a una La Niña débil. Actualmente, la anomalía alcanza los +3,2 grados, de acuerdo con datos citados por MetSul.
La variación también se observa frente a las costas de Perú y Ecuador. En la región Niño 1+2, vinculada al denominado El Niño Costero, la anomalía pasó de -0,2 grados durante la primera semana del año a +5,3 grados.
Las condiciones de La Niña finalizaron en febrero y dieron paso a una breve fase neutral. El calentamiento del Pacífico se aceleró desde abril y las condiciones de El Niño comenzaron en mayo. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) declaró oficialmente el fenómeno el 11 de junio.
Según MetSul, durante la primera semana de julio la anomalía de la región Niño 3.4 ya había superado los 2 grados. Ese nivel se alcanzó antes que en episodios intensos registrados en 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016.
Investigaciones recientes analizan los mecanismos que pueden favorecer transiciones rápidas entre las fases del fenómeno conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENSO). Los estudios citados por MetSul también investigan si el calentamiento global puede aumentar la frecuencia de los cambios desde episodios prolongados de La Niña hacia eventos intensos de El Niño.
