Guardianes del Agua tuvo reconocimiento nacional pero su continuidad no aparece documentada en 2026

Guardianes del Agua llevó en 2025 a tres adolescentes de Carmelo a una experiencia nacional de participación juvenil. Un año después, sin embargo, las fuentes oficiales disponibles permiten reconstruir con precisión cómo llegó el proyecto hasta Concausa, pero no qué ocurrió luego con las acciones ambientales que pretendía desarrollar en la costa de la ciudad.

El proyecto nació en el Centro Juvenil Deportodos y llegó a la convocatoria de Experiencia Concausa 2025, organizada por Fundación América Solidaria. No era solamente una idea sobre el papel: las condiciones oficiales del programa establecían que los equipos debían presentar un proyecto en marcha o una propuesta claramente desarrollada y haber realizado por lo menos una acción antes del campamento.

El 16 de septiembre de 2025, América Solidaria confirmó a Guardianes del Agua como el único proyecto seleccionado por el departamento de Colonia. Integró un grupo de 16 iniciativas procedentes de diez departamentos.

La propuesta carmelitana apuntaba al cuidado de las costas y del agua mediante limpiezas, sensibilización, cartelería y colilleros, además de buscar coordinación con autoridades y comunidad para sostener esas acciones.

Después de la selección comenzó una segunda etapa. Los proyectos participaron en mentorías y, entre el 13 y el 15 de octubre de 2025, en el Campamento Concausa realizado en el Centro Agustín Ferreiro, en Canelones. Allí recibieron formación para mejorar las iniciativas, trabajar su comunicación y desarrollar herramientas de liderazgo. El 15 de octubre estaba prevista además la presentación pública en Impacto Concausa, en Montevideo.

Hasta allí, el recorrido puede seguirse documentalmente.

Lo que resulta más difícil establecer es qué sucedió después en Carmelo.

Una revisión de la información pública disponible de América Solidaria e INAU hasta octubre de 2026 no permite encontrar un balance específico de Guardianes del Agua que detalle cuántas jornadas de limpieza fueron realizadas, dónde se colocaron los elementos proyectados, qué acuerdos se alcanzaron con organismos públicos o si quedó funcionando un programa permanente de seguimiento de la costa.

Eso no permite concluir que el proyecto haya desaparecido. Permite afirmar algo más limitado: su continuidad y sus resultados no están documentados públicamente en las fuentes oficiales consultadas.

Deportodos sí permanece plenamente vigente. La guía actual de Centros Juveniles de INAU continúa registrándolo en Carmelo, en Isidoro Rodríguez 425. La documentación institucional de INAU de 2026 también mantiene al servicio dentro de su estructura departamental.

La diferencia es importante. Una cosa es la continuidad del Centro Juvenil y otra la continuidad de Guardianes del Agua como proyecto específico.

Y allí aparece una pregunta que trasciende esta experiencia.

Los programas de participación juvenil suelen registrar convocatorias, selecciones, campamentos y presentaciones. Mucho menos visible resulta lo que ocurre seis meses o un año después, cuando los adolescentes regresan a sus comunidades y deben transformar aquellas propuestas en acciones sostenidas.

En el caso de Guardianes del Agua, esa es ahora la información que falta.

¿Cuántas acciones llegaron a realizarse? ¿Qué permanece hoy en la costa? ¿Participan los mismos adolescentes? ¿El proyecto quedó incorporado a Deportodos? ¿Hubo apoyo del Municipio, la Intendencia, INAU u otros organismos? ¿Existe algún registro de los residuos retirados o de los sectores intervenidos?

Responder esas preguntas permitiría conocer algo más importante que el reconocimiento obtenido en 2025: si Guardianes del Agua consiguió pasar de una experiencia nacional de participación adolescente a una política pequeña pero permanente de cuidado ambiental en Carmelo.

Por ahora, las fuentes oficiales permiten contar con precisión cómo comenzó la historia.

El capítulo siguiente todavía necesita ser documentado.

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