Brasil celebra este domingo una de las elecciones presidenciales más disputadas de su historia reciente, con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro separados por tres puntos porcentuales en la última encuesta publicada antes de la votación.
Lula, de 80 años, busca la reelección y un cuarto mandato no consecutivo. Su principal adversario es Bolsonaro, de 45 años, hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, condenado por liderar un intento de golpe de Estado.
“Brasil necesita un cambio, Brasil no aguanta más”, declaró el senador tras votar a primera hora en Río de Janeiro. Lula sufragó minutos después en una escuela de São Bernardo do Campo, en el área metropolitana de São Paulo, donde comenzó su trayectoria política.
“Ya veremos qué tipo de Brasil escogió el pueblo. Estoy con mucha confianza”, afirmó el mandatario.
Casi 159 millones de brasileños están habilitados para votar. Además de presidente, los electores elegirán gobernadores, dos senadores por estado, los 513 integrantes de la Cámara de Diputados y representantes de las asambleas estatales.
Las urnas abrieron a las 8.00 y cerrarán a las 17.00, hora de Brasilia. El voto es obligatorio y el sistema electrónico permite que el escrutinio avance rápidamente tras el cierre.
La última encuesta, publicada este sábado, otorga a Lula el 45% de los votos válidos y a Bolsonaro el 42%. La escasa diferencia mantiene abierta la disputa, después de que en las elecciones de 2022 los sondeos subestimaran el respaldo obtenido por el bolsonarismo en la primera vuelta.
