En 2017, Carmelo decidió mirar más lejos que el período de gobierno que estaba transitando. El Municipio organizó una serie de cuatro talleres bajo una consigna que fijaba una fecha suficientemente distante para pensar la ciudad sin limitarse a resolver la coyuntura: Carmelo rumbo al 2030.
Nueve años después, aquella fecha ya está cerca.
La revisión de documentos de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, la Junta Departamental de Colonia, OSE, el Ministerio de Defensa y publicaciones de la época permite reconstruir qué ocurrió desde entonces. El resultado no muestra una historia lineal de cumplimiento o incumplimiento. Muestra algo más complejo: diagnósticos que se repiten, proyectos que avanzaron por distintos caminos, instrumentos de planificación que se sucedieron y asuntos que todavía permanecen abiertos.
El foro de 2017 había nacido por iniciativa del entonces concejal Eugenio Petit y fue organizado por el Municipio. Una publicación contemporánea de El Eco registra cuatro talleres dedicados a planificación y desarrollo local. Entre los asuntos tratados estaban infraestructura, ambiente, inundaciones, tránsito pesado, cultura y turismo.
Uno de aquellos diagnósticos permite medir la dimensión de lo que se discutía. Para reducir los efectos de las inundaciones se manejaba una inversión estimada entre 7 y 9 millones de dólares, destinada a obras de drenaje, entubados, zanjeado, bombeo y conducción del agua. La cifra debía ser ajustada posteriormente mediante estudios técnicos.
No era una agenda de pequeñas intervenciones. La intención era identificar problemas que excedían la capacidad presupuestal del Municipio y requerían participación de la Intendencia y organismos nacionales.
La planificación continuó
Dos años después, Carmelo volvió a aparecer dentro de un proceso de planificación promovido por OPP.
En 2018 fue seleccionado para elaborar una Agenda Municipal de Desarrollo Territorial. La documentación oficial identifica a Carmelo como una agenda municipal independiente y registra el trabajo mediante una metodología de diagnóstico, participación y construcción de propuestas.
En septiembre de 2019, un informe de OPP consignaba esa Agenda con 90% de avance. Al mismo tiempo, la Agenda Municipal de Cultura de Carmelo registraba un 51% de ejecución.
La Agenda de Desarrollo Territorial retomó varios problemas que ya habían aparecido en 2017. Planteó mejorar espacios públicos y seguridad vial, analizar alternativas de transporte colectivo, fortalecer la gestión municipal, trabajar sobre residuos y saneamiento, atender las zonas inundables, vincular educación y empleo, desarrollar circuitos turísticos, mejorar los accesos y potenciar puerto y aeropuerto. También incluyó propuestas para producción local, emprendimientos y construcción de una identidad territorial vinculada a Carmelo.
La ciudad, por tanto, no dejó de producir planificación después del foro de 2017.
El Plan Local que no aparece aprobado
En paralelo avanzaba otro instrumento, jurídicamente diferente: el Plan Local de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sostenible de Carmelo y su microrregión.
Su preparación venía de años anteriores. En 2014 la Junta Departamental había aprobado medidas cautelares que debían regir hasta la entrada en vigencia de ese futuro Plan Local. Las disposiciones alcanzaban fraccionamientos, nuevas construcciones y transformaciones territoriales y preveían coordinación entre la Intendencia, el Municipio y organismos nacionales.
El 29 de enero de 2019 la Intendencia puso públicamente de manifiesto el proyecto de Plan Local y abrió un período para presentar observaciones.
Cuatro meses después, sin embargo, la Junta Departamental aprobó una categorización cautelar para padrones de Carmelo señalando expresamente que regiría hasta la aprobación definitiva del Plan Local.
La actual sección de Ordenamiento Territorial de la Junta publica planes locales aprobados para otras zonas del departamento, mientras que para Carmelo continúan apareciendo las medidas cautelares. En la documentación pública consultada para este reportaje no se encontró el decreto de aprobación definitiva del Plan Local de Carmelo.
Ese es uno de los principales asuntos pendientes de aclaración.
Qué cosas sí avanzaron
Parte de las prioridades planteadas durante estos procesos tuvo desarrollo concreto.
El saneamiento muestra ampliaciones. OSE registra habilitaciones de conexiones en Carmelo durante febrero y noviembre de 2024 y abril de 2025. La empresa incluye actualmente a Carmelo entre las localidades del departamento que cuentan con conexión al sistema.
También hubo avances relacionados con el aeropuerto. En 2022 fueron designados terrenos para expropiación con destino a su ampliación y, en agosto de 2026, el Ministerio de Defensa encomendó al MTOP culminar el proceso expropiatorio de seis inmuebles vinculados al proyecto.
En residuos, otro asunto presente en la planificación territorial, el Municipio comenzó en 2026 una experiencia piloto en Barrio Norte junto a Renaciti. El programa incorporó consultas a vecinos y comercios, una encuesta con unas 500 respuestas y posteriormente separación domiciliaria de residuos orgánicos, recolección diferenciada y compostaje durante tres meses.
Son avances verificables. No permiten, sin embargo, adjudicar automáticamente cada obra o programa a Carmelo rumbo al 2030. Entre el diagnóstico de 2017 y las intervenciones posteriores participaron distintas administraciones, organismos y programas públicos.
Los temas que vuelven
Otros asuntos aparecen nuevamente en la agenda actual.
El manejo de residuos sigue en etapa experimental. El aeropuerto continúa atravesando procesos administrativos. La regulación territorial vinculada a un Plan Local de Carmelo no aparece cerrada en la documentación de la Junta. Y el problema de las inundaciones, que en 2017 había generado una estimación de inversión de varios millones de dólares, requiere todavía reconstruir qué componentes de aquella propuesta fueron ejecutados.
Esa continuidad de problemas no significa que durante nueve años no se haya hecho nada. Tampoco permite concluir que el programa de 2017 haya sido cumplido. La documentación encontrada no contiene un tablero de seguimiento que vincule cada objetivo planteado entonces con una obra realizada, un presupuesto ejecutado o una decisión administrativa posterior.
Ese vacío es uno de los datos de esta investigación.
Otra vez planificar
En 2026 el Municipio volvió a recurrir a asistencia técnica externa. Contrató al CLAEH por 490.000 pesos para trabajar durante nueve meses en planificación, participación y fortalecimiento de la gestión. La administración explicó que pretende recuperar antecedentes, ordenar información y transformar diagnósticos en proyectos ejecutables.
La concejal Claudia Duarte señaló públicamente que uno de los propósitos es precisamente evitar que los antecedentes terminen nuevamente convertidos en documentos sin continuidad y planteó la intención de recuperar y actualizar insumos anteriores.
La situación coloca a Carmelo ante una pregunta documental más que política.
Desde 2017 hubo un foro con horizonte 2030. Después hubo una Agenda Municipal de Cultura, una Agenda Municipal de Desarrollo Territorial y un proyecto de Plan Local de Ordenamiento Territorial. Ahora existe un nuevo proceso de planificación con asistencia del CLAEH.
Faltan poco más de tres años para alcanzar aquella fecha elegida en 2017.
La documentación permite comprobar que hubo obras, ampliaciones de servicios y programas vinculados con algunos de los problemas identificados. También permite comprobar que varios asuntos siguen formando parte de la agenda pública.
Lo que todavía no permite responder es algo más sencillo: qué parte del Carmelo pensado para 2030 se hizo, qué parte quedó pendiente y quién realizó el seguimiento durante estos nueve años.
