Noviazgos Libres de Violencia: la mirada del Estado sobre los vínculos adolescentes

Foto gentileza: Mides prensa.

La campaña Noviazgos Libres de Violencia (NLV), impulsada por el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), propone intervenir sobre un terreno cotidiano y complejo: la forma en que adolescentes y jóvenes construyen sus vínculos afectivos, sexuales y de género. Su objetivo declarado es promover un “cambio cultural” hacia relaciones no violentas a través del debate y la reflexión.

En su 11ª edición, la campaña incorpora como ejes la construcción de las masculinidades adolescentes, los entornos digitales y la diversidad sexual y adolescencia en la práctica educativa. En ese marco, este viernes 2 de octubre se realizó un taller para unos 100 adolescentes del Liceo Nº 2 de Colonia del Sacramento y participantes de proyectos del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU).

La actividad estuvo a cargo de la escuela de teatro Carne, que utilizó la improvisación para plantear situaciones vinculadas con las relaciones sexoafectivas y, según informó el Mides, reflexionar sobre prácticas que pueden reproducir violencia basada en género.

Lo que dice la voz institucional

Más allá de la actividad, el comunicado permite observar cómo el Estado construye su explicación del problema. La utilización de conceptos como “cambio cultural”, “masculinidades” y “violencia basada en género” configura un marco desde el cual se interpretan determinados comportamientos adolescentes y se propone transformarlos.

Esto abre preguntas que resultan pertinentes para analizar una política pública: ¿cómo se determina qué prácticas deben cambiar?, ¿qué participación tienen los adolescentes en esa definición? y ¿qué espacio existe para posiciones diferentes dentro de las actividades?

El comunicado sostiene que modificar las prácticas requiere una “reflexión continua”. Sin embargo, no aporta datos sobre los resultados de las diez ediciones anteriores ni explica cómo se evalúa el impacto de los talleres. Tampoco recoge las opiniones de los adolescentes participantes. Esas ausencias no permiten concluir que la estrategia sea eficaz o ineficaz: simplemente establecen los límites de lo que puede conocerse a partir de la comunicación oficial.

NLV muestra así una forma concreta de intervención estatal: trabajar sobre comportamientos y pautas culturales mediante herramientas educativas. Analizar esa propuesta no supone aceptarla ni rechazarla. Supone distinguir entre el hecho —un taller dirigido a adolescentes— y la interpretación que el propio Estado construye sobre ese hecho.

Porque un comunicado institucional no solamente informa qué hizo un organismo público. También revela cómo ese organismo entiende el problema sobre el que decidió intervenir.

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