La Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad de la República anunció este lunes que Emilia Abin obtuvo su Doctorado en Antropología tras defender una tesis dedicada al Barrio Sur y al actual Barrio Histórico de Colonia del Sacramento.
El título del trabajo contiene, en pocas palabras, todo un territorio de investigación: “Entre piedras y memorias. El proceso de patrimonialización del Barrio Sur / Barrio Histórico de Colonia del Sacramento, Uruguay”.
Con el doctorado culmina una línea de investigación que Abin viene desarrollando desde hace años alrededor de las transformaciones urbanas, la patrimonialización y las memorias del Barrio Sur de Colonia.
Una investigadora que viene siguiendo las transformaciones de la ciudad
Abin es licenciada en Ciencias Antropológicas y magíster en Ciencias Humanas, opción Antropología de la Cuenca del Plata, por la Universidad de la República. En documentación curricular publicada por la Facultad de Humanidades consta que comenzó el Doctorado en Antropología en 2017, bajo la tutoría de Gabriel Noel, de la Universidad Nacional de San Martín de Argentina, y Pilar Uriarte, de la propia Facultad.
Su relación con los procesos urbanos y patrimoniales es anterior al trabajo sobre Colonia. Su tesis de maestría, defendida en 2016, se tituló “Ciudad Vieja contemporánea deviniendo Casco Histórico” y fue aceptada con mención de publicación, según su currículum académico difundido por la FHCE.
Actualmente, la Facultad incluye a Emilia Abin entre sus docentes e investigadores del Instituto de Ciencias Antropológicas.
Colonia aparece así dentro de una trayectoria académica dedicada a observar la ciudad no solamente como conjunto de edificios y calles, sino como espacio social sometido a procesos de transformación.
Del Barrio Sur al Barrio Histórico
Para comprender el objeto de la nueva tesis hay que detenerse en las dos denominaciones que aparecen en su título: Barrio Sur / Barrio Histórico. No se trata únicamente de dos nombres.
Documentación oficial sobre la gestión patrimonial de Colonia señala que el actual Barrio Histórico fue denominado Barrio Sur hasta fines de la década de 1980. También registra que en 1968 fue creado por decreto gubernamental el Consejo Ejecutivo encargado de las obras de reconstrucción de la antigua Colonia del Sacramento y que, desde 1969 y durante las décadas siguientes, se realizaron intervenciones sobre construcciones defensivas y religiosas, espacios públicos y edificios considerados emblemáticos. Ese proceso incluyó además investigación histórica y arqueológica.
En 1995 ocurrió otro momento decisivo. El Barrio Histórico de la ciudad de Colonia del Sacramento fue incorporado a la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco bajo el criterio IV. El Ministerio de Educación y Cultura señala que su valor universal excepcional está relacionado con los testimonios presentes en su trazado urbano y sus construcciones, asociados a los establecimientos coloniales europeos y, particularmente, a la combinación de influencias portuguesas, españolas y poscoloniales.
Ese patrimonio reconocido internacionalmente ocupa 19 hectáreas y cuenta con una zona de amortiguación de 57 hectáreas, según la ficha oficial del Centro del Patrimonio Mundial de la Unesco. Pero existe otra historia junto a la monumental. Es la historia de quienes hicieron de ese lugar un barrio.
Las investigaciones anteriores de Abin permiten conocer sus preguntas
Aquí es necesaria una distinción. Los trabajos académicos que Emilia Abin publicó antes de defender su doctorado no pueden presentarse como las conclusiones de su nueva tesis. La tesis no ha sido difundida junto con el comunicado de la Facultad y Carmelo Portal no tuvo acceso a su contenido.
Esos antecedentes permiten, sin embargo, conocer el campo de investigación en el que la antropóloga viene trabajando.
En 2023, Abin publicó en Quid 16. Revista del Área de Estudios Urbanos un artículo cuyo título resulta particularmente significativo: “Patrimonialización, vaciamiento, pérdida de vida de barrio y disputas por las memorias del Barrio Sur como parte del Barrio Histórico de Colonia del Sacramento, Uruguay”. El trabajo fue recibido por la publicación en octubre de 2022 y aceptado en abril de 2023.
También presentó ante el VII Congreso de la Asociación Latinoamericana de Antropología una investigación titulada “Entre casas de piedra patrimoniales y moradas, memorias y vidas de barrio. El Barrio Sur/Histórico de Colonia del Sacramento”.
En esa ponencia, Abin estudió la transformación urbana asociada al proceso de patrimonialización.
Según la investigadora, la revalorización del Barrio Sur estuvo vinculada con las construcciones portuguesas y españolas y con hallazgos arqueológicos coloniales. Abin identificó la creación del Consejo Ejecutivo Honorario en 1968 como un momento institucional fundamental de ese proceso y la incorporación a la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco en 1995 como un segundo impulso. Pero su investigación no se detuvo en los edificios.
Abin sostuvo en aquella ponencia que el proceso también transformó las formas de habitar el lugar. De acuerdo con su trabajo, hubo habitantes desplazados directa e indirectamente mediante expropiaciones y procesos vinculados al mercado inmobiliario, mientras algunas construcciones que habían tenido uso residencial pasaron a funcionar como alojamientos turísticos, restaurantes, comercios o museos.
Son afirmaciones de la investigadora en un trabajo académico anterior. No corresponde trasladarlas automáticamente a la tesis defendida este lunes, pero sí permiten comprender que detrás de la expresión “patrimonialización” existe un problema antropológico que Abin viene examinando desde hace tiempo.
Las memorias también forman parte del territorio
La preocupación por las memorias de los antiguos habitantes del Barrio Sur tampoco se limita a la investigación de Abin.
El Área de Museos de la Dirección Nacional de Cultura desarrolla en Colonia el proyecto “Voces Silenciadas”, construido a partir de relatos de antiguos habitantes del Barrio Sur.
La iniciativa busca reconstruir cómo era la vida en el barrio mediante las voces de quienes lo habitaron. Los testimonios fueron incorporados al recorrido del Barrio Histórico mediante 15 códigos QR instalados en distintos puntos, con el propósito explícito de vincular las dimensiones tangible e intangible del patrimonio.
La existencia de ese proyecto oficial ayuda a entender algo que las investigaciones antropológicas también colocan sobre la mesa: un lugar histórico puede conservar construcciones y, al mismo tiempo, contener memorias sociales que no son visibles a simple vista.
Ahí las piedras dejan de ser solamente piedras. No porque la ciencia pueda hacerlas hablar, sino porque alrededor de ellas existen documentos, testimonios, recuerdos, transformaciones urbanas y experiencias humanas que también pueden ser investigadas.
El conocimiento como otra manera de acercarse al patrimonio
La noticia inmediata es concreta: Emilia Abin defendió su tesis y obtuvo su Doctorado en Antropología, según comunicó la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. Pero el objeto de ese doctorado permite mirar el acontecimiento desde Colonia.
El Barrio Histórico es uno de los tres sitios uruguayos actualmente inscriptos en la Lista del Patrimonio Mundial, junto con el Paisaje Cultural Industrial de Fray Bentos y la obra del ingeniero Eladio Dieste representada por la iglesia de Atlántida.
Sobre el primero de ellos hay arquitectos, historiadores, arqueólogos, gestores patrimoniales y antropólogos produciendo conocimiento. Eso importa.
Porque declarar un sitio como patrimonio no clausura su historia. La propia documentación oficial muestra que su gestión continúa produciendo preguntas y desafíos. El Barrio Histórico tuvo su primer Plan de Gestión en 2012, 17 años después de ingresar a la Lista del Patrimonio Mundial.
La antropología agrega a ese conocimiento una escala particularmente humana: las formas de habitar, las memorias, las relaciones sociales y las transformaciones que experimentan las comunidades.
En este caso hay, además, una coincidencia difícil de ignorar.
El título elegido por Emilia Abin para culminar años de investigación no habla solamente de patrimonio.
Habla de piedras y memorias.
Las primeras pueden permanecer durante siglos.
Las segundas necesitan personas que las recuerden, instituciones que las preserven e investigadores dispuestos a estudiarlas.
Que una tesis doctoral de la Universidad de la República vuelva su mirada hacia el Barrio Sur de Colonia del Sacramento es, por eso, una noticia académica.
Para Colonia es también otra cosa: una oportunidad para conocerse mejor.
