Eran trece. Doce cachorros de apenas un mes y una hembra adulta viajaban ocultos dentro de un vehículo que intentaba ingresar a Uruguay por el puente internacional General Artigas.
El traslado terminó durante un control de la Dirección Nacional de Aduanas en el paso fronterizo que conecta Paysandú con la ciudad argentina de Colón.
Cuando los funcionarios inspeccionaron el vehículo encontraron a los doce cachorros de raza Dachshund —conocidos popularmente como perros salchicha— y a la hembra adulta. Los animales eran transportados sin cumplir con las exigencias sanitarias y administrativas previstas para su ingreso al país.
El procedimiento cambió entonces de naturaleza. Ya no se trataba solamente de una irregularidad aduanera. La presencia de animales de tan corta edad obligó a activar la intervención de los organismos responsables de la sanidad y el bienestar animal.
Los trece perros quedaron bajo la custodia de Sanidad Animal del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, que deberá atenderlos mientras continúan las actuaciones administrativas.
El control sanitario resulta central en este tipo de procedimientos. El ingreso de animales sin documentación, vacunas o certificaciones veterinarias puede implicar riesgos tanto para los propios ejemplares como para la población animal del país.
Una vez que Aduanas finalice el trámite correspondiente, los perros serán entregados al Instituto Nacional de Bienestar Animal. El organismo evaluará su estado de salud y determinará si deben cumplir un período de cuarentena, de acuerdo con los protocolos vigentes.
Después comenzará otra etapa. Los animales serán derivados a una organización protectora, donde recibirán vacunación, esterilización y los cuidados necesarios.
El vehículo no completó el ingreso con su carga oculta. Los doce cachorros y la perra adulta quedaron del lado uruguayo del puente, ahora bajo vigilancia oficial y a la espera de una resolución que garantice su protección.
