Un estudio exploratorio detectó residuos de glifosato en ocho de los 12 productos analizados de la Canasta de Emergencia Alimentaria que distribuye la Intendencia de Maldonado entre personas en situación de vulnerabilidad.
La investigación fue realizada por Susana Ramírez Hita y Claudio Martínez Debat y publicada en 2026 en la revista científica Salud Colectiva. Las muestras fueron recibidas en febrero de 2024 y examinadas mediante la técnica ELISA en el Laboratorio de Trazabilidad Molecular Alimentaria de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República.
El herbicida fue detectado en pasta seca al huevo, harina de trigo, lentejas, avena laminada, cacao en polvo, arroz, polenta y leche en polvo. No se informó su presencia en las muestras de atún, aceite de soja, pulpa de tomate y azúcar.
Según el estudio, la pasta registró 54 partes por millón de glifosato y las lentejas, 62,1. En la avena, el resultado superó el máximo cuantificable del método utilizado, fijado en 80 partes por millón. La polenta presentó 16,1; la leche en polvo, 16,6; y el arroz, 4,7.
Los autores compararon los resultados con límites de referencia del Codex Alimentarius, la Unión Europea y Argentina. Advirtieron que seis muestras superaron algunos de esos parámetros internacionales, aunque los valores permitidos varían según el alimento y la normativa considerada.
La investigación señala que en Uruguay los controles bromatológicos departamentales aseguran principalmente la aptitud microbiológica de estos productos, pero no se realizan análisis químicos sistemáticos a escala nacional.
Los autores aclararon que, por el número reducido de muestras, los resultados no pueden generalizarse a todas las canastas ni permiten determinar efectos sobre la salud. Sin embargo, consideran que constituyen evidencia preliminar para fortalecer el monitoreo de pesticidas en alimentos destinados a poblaciones vulnerables.
