La concejal Celia Vence, del Frente Amplio, presentó ante el Municipio de Carmelo el proyecto denominado “Municipio Saludable para Carmelo”, una propuesta que busca ampliar el concepto de salud más allá de la atención médica y vincularlo con las condiciones de vida, los espacios públicos, la movilidad, la integración social y la participación comunitaria.
El documento sostiene que la salud también se construye en los barrios, las plazas, las veredas y los lugares de encuentro. Desde esa perspectiva, propone que las decisiones del gobierno local incorporen criterios de accesibilidad, seguridad, inclusión y promoción de la convivencia.
Entre las prioridades mencionadas aparecen la construcción o mejora de bicisendas, senderos, veredas accesibles y cruces seguros que conecten centros de salud, plazas y zonas comerciales. También se plantea adaptar parques y espacios públicos con equipamiento para distintas edades, actividades físicas, recreativas y culturales.
La iniciativa incluye además el fortalecimiento de las policlínicas barriales, jornadas itinerantes de prevención, talleres de alimentación saludable, controles básicos de salud e instrumentos de inclusión digital, como acceso a internet, cartelería informativa y códigos QR en espacios comunitarios.
Un centro comunitario como primera aplicación
La propuesta concreta es la creación de un Espacio Social de Cercanías para la Salud Comunitaria y el Envejecimiento Activo, presentado como un centro comunitario barrial.
El lugar estaría destinado al encuentro, la socialización y el desarrollo de actividades educativas, artísticas, físicas y culturales, con especial atención a las personas mayores. El proyecto identifica como problemas locales la falta de espacios accesibles, el aislamiento social y la soledad no deseada.
La finalidad sería promover la autonomía, reducir barreras físicas y sociales, fortalecer redes de cercanía y generar intercambios entre distintas generaciones. No se trataría de una policlínica ni de un centro de atención médica, sino de un espacio comunitario orientado a la prevención y al bienestar cotidiano.
Gestión compartida y participación vecinal
El funcionamiento se estructuraría mediante un sistema de cogestión. El Municipio aportaría el marco institucional y tendría responsabilidades en la ejecución, mientras que vecinos, comisiones, organizaciones e instituciones públicas y privadas participarían en la definición de actividades y necesidades.
El documento propone formar un grupo de trabajo encargado de diseñar la programación, organizar el cuidado del espacio y adoptar decisiones sobre su funcionamiento.
Sin presupuesto definido
El proyecto presentado no establece cuánto costaría su aplicación. Tampoco define el inmueble donde funcionaría el centro, las obras necesarias, el personal requerido, el equipamiento, el cronograma ni las fuentes concretas de financiamiento.
El texto menciona la posibilidad de presentar proyectos ante organismos nacionales e internacionales, ministerios, embajadas y otras instituciones, pero no identifica acuerdos ni recursos ya concedidos.
Por tanto, la iniciativa se encuentra formulada como una propuesta general. Para avanzar hacia su ejecución deberá incorporarse un estudio técnico que determine ubicación, alcance, costos, financiación, responsabilidades institucionales y etapas de implementación.
